Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Otro bocado hacia el ascenso. Tuvo que sudar sangre el Tenerife, que ofreció una puesta en escena bastante gris ante el colista Osasuna Promesas, pero suficiente para ser superior a los rojillos y llevárselo por la mínima (1-0), en una jugada de pillo de Gastón que Arrasate introdujo en la portería equivocada. Los 90 minutos tuvieron de todo: dudas, polémica, un penalti en contra y tres tiros al poste. Con todo, tres puntos más que amplían la renta sobre el Celta Fortuna a un +12 -más average-, con 27 en juego.
Álvaro Cervera introdujo un doble cambio respecto a lo visto en Vigo, con la entrada de Cris Montes y Gastón. Formando en un 4-4-2, el Tenerife monopolizó la posesión, pero estuvo espeso en fase ofensiva para romper la muralla del colista.
El equipo insular empezó percutiendo por la derecha, con varios centros de César que no encontraron rematador. A continuación, Gallego rebañó el esférico a un zaguero rojillo, pero no pudo armar a tiempo un tiro cómodo (8’).
Los blanquiazules repetían su tendencia de las últimas jornadas, sin rapidez en la circulación de balón y sin desequilibrio en el uno contra uno, donde ni Noel López ni Cris Montes consiguieron generar desequilibrio. Así, el Tenerife cayó en un juego monótono, con mucho pase de seguridad horizontal. Osasuna Promesas basaba sus argumentos en el orden defensivo, pero no creó problemas a un testimonial Dani Martín en los primeros 45 minutos.
Pese a la falta de fluidez, las mejores ocasiones fueron para el líder. Primero, en un testarazo de Gastón que escupía la madera (17’). Y en la recta final, en una doble ocasión de oro que no entró de milagro (42’): primero, con una peinada de Gallego que rechazaba el poste, donde Gastón aparecía para superar a Rafa Fernández y, cuando se cantaba el 1-0, aparecía un defensor rojillo para despejar sobre la línea con destino hacia el larguero. La fortuna no sonreía al Tenerife, que se marchaba a vestuarios sin la recompensa deseada.
Como suele ser marca de la casa, el Tenerife salió frío de vestuarios. Una tibieza que pudo costarle caro, ya que antes de cruzarse el primer minuto y en una jugada a trancas y barrancas, Echegoyen estuvo cerca de adelantar a los suyos tras plantarse ante Dani Martín (45’).
Con el susto metido en el cuerpo, el Tenerife despertó de su letargo para ponerse por delante. Lo hizo en una mala entrega de Rafa Fernández, donde Gastón estuvo atento para anticiparse al lateral, entrar al área y poner el pase de la muerte hacia Gallego, pero Arrasate se cruzaba para meterlo en propia puerta (50’).
Sin tiempo de saborear el primero, la polémica no tardó en hacer acto de presencia. Después de una gran ocasión con paradón de Dani Martín, Manu Rico buscaba el regate en el área y caía al suelo. David Cambronero lo pitaba y mantenía su decisión tras revisarlo en el monitor, en una jugada bastante discutida. La justicia sonreía al Tenerife, ya que Dani adivinaba las intenciones a Yoldi con un paradón abajo (57’).
Con media hora por delante, Cervera agitaba el banquillo con un triple cambio: hombre por hombre en las bandas con el ingreso de Chapela y Balde Jr. (64’), y dejando solo a Gastón en ataque para incorporar a un mediocentro, Alberto Ulloa, por Enric Gallego. Así, Fabricio pasaba a la mediapunta.
Las caras nuevas construyeron la siguiente. Condujo Balde Jr., que cedió a Chapela y este tiró un amago para tirar al defensor, pero su tiro le salía demasiado centrado, a manos de Rafa (68’).
El gol no había dado temple al Tenerife, sino un descontrol sobre el césped que mantenía con alas a un Osasuna Promesas que creía en el empate. Para mayor muestra, una jugada: David se lesionaba y tuvo que mantenerse en el campo hasta el cambio, pero lejos de tirarla fuera, el equipo blanquiazul aguantó la posesión y, en una mala entrega de León al propio David, generó una ocasión de la nada para los navarros, que el propio canterano palió cruzándose en un sobreesfuerzo para evitar la tragedia. Fue su último servicio a la causa, en un derroche de compromiso del lateral.
Con los rojillos ganando terreno y presencia, Cervera agitó de nuevo el avispero para retornar al 4-4-2: metía velocidad con Alassan -que pasaba a jugar por dentro- y sacrificaba la mediapunta, con la salida de Fabricio.
No cambió el guion. El Tenerife adolecía de aplomo y oficio, transmitiendo esa inseguridad a su rival. El terror en el cuerpo volvió en el 90′, con un centro al segundo palo donde apareció Yoldi para ganar el duelo aéreo en el área chica, pero cuyo cabezazo se iba por fortuna desviado cuando lo tenía todo a favor para igualarlo.
Con seis de tiempo extra, el Tenerife trató de sacudirse la presión de su contrincante guardando la pelota, con posesiones más largas. Pero en otro error infame, Lumbreras se plantó en el área e hizo un favor al líder, definiendo con el exterior para mandarla fuera. El runrún hizo acto de presencia entre los más de 12.200 aficionados. Lo más importante, el factor resultadista: tres puntos de oro y un paso más cerca del retorno hacia la Segunda División.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (1): Dani Martín; César, Landázuri, León, David (Yaakobishvili, 77’); Juanjo Sánchez, Fabricio (Alassan, 84’), Cris Montes (Ulloa, 64’), Noel López (Balde J., 64’); Gastón y Gallego (Chapela, 64’)
Entrenador: Álvaro Cervera.
Osasuna Promesas (0): Rafa Fernández; Mikel Ansó (Kepa, 53’), Álex Jiménez, Unai Santos (Pedro Arena, 74’), Raúl Chasco; Ibai Arrasate, Mauro Echegoyen, Manu Rico, Miguel Auría; Ander Yoldi y Dani González (Lumbreras, 74’).
Entrenador: Santi Castillejo.
Goles: 1-0, Gastón tras robar en área rival y cuyo pase de la muerte fue introducido en propia portería por Arrasate (50’).
Árbitro: David Cambronero (Comité castellano-manchego), asistido desde las bandas por Pedro Javier López y Max Van Esso. Cuarto árbitro: Cándido Jesús Rodríguez. Oficial informador: Alexander González. Amonestó en los locales a Gastón y César; y en los visitantes a Mauro Echegoyen, Santos y Auría.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 29ª jornada del grupo I de Primera RFEF, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 12.288 espectadores. El Tenerife vistió con camiseta y medias blancas, así como pantalón azul. El Osasuna Promesas, completamente de rojo. Antes del comienzo del partido se guardó un minuto de silencio, en memoria de Laurentino Hernández Hernández, abonado del CD Tenerife.















