
Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Noche de fantasía en el Heliodoro. El Tenerife dio un golpe sobre la mesa -otra vez- frente a un teórico rival directo, superando en todas las facetas al Celta Fortuna (3-0) y refrendando su liderato, con portería a cero y goles de una pareja que ha vuelto para quedarse: Gallego-De Miguel; Ulloa y Balde Jr. completaron la fiesta para seguir en lo más alto.
Cervera retornó a los orígenes, con la recuperación de su plan A: el 4-4-2. La vuelta a lo que funcionó no pudo ser más perfecta, ya que el Tenerife completó unos primeros 45 minutos de alto nivel. Lo hizo con precisión en circulación, mucha verticalidad y con una presión efectiva sin balón. Pero, además, le quitó el balón a un filial vigués que venía con la consigna de tener mucho el esférico.
Los jugadores del representativo hicieron un enorme esfuerzo, recompensado con dos goles en los extremos de la primera mitad. Porque la puesta en escena no pudo empezar mejor: presión alta, robo, De Miguel y Alassan se asocian para que el extremo pusiera un centro preciso, donde Gallego aparecía con la caña para anticiparse a su defensor y mandarla a guardar. 1-0 antes del primer minuto.
La hoja de ruta comenzaba de manera inmejorable, pero el Tenerife no cambió ni un ápice su guion de partido. Quería más y tenía claro cómo ejecutarlo. Los blanquiazules continuaron acumulando un carrusel de llegadas, a las que solo les faltaba la guinda: mejor definición. Coke sacaba un ensayo de Alassan (14’) y Gallego cabeceaba desviado (17’).
Lejos de bajar revoluciones, el Tenerife seguía mordiendo. El Celta Fortuna, empequeñecido ante un líder sobrio en el Heliodoro. Solo Marín, con un remate mordido; y Hugo González, en una falta que buscó la escuadra, otearon la meta de Dani Martín.
Fabricio aprovechó su primera titularidad con unas sensaciones fantásticas, siendo de los mejores. No solo porque aportaba pulmones al doble pivote, sino por su capacidad para sumarse al ataque. Avisó con un remate con el exterior que escupió el larguero (32’). El centrocampista brasileño repitió en área rival, culminando una internada donde su tiro se encontró el lateral de la red.
Para poner la guinda antes del asueto, el segundo. Una jugada colectiva de quilates, con Aitor Sanz desplazando en largo para Alassan, quien vio la incorporación por pasillos interiores de un desatado Fabricio, que recibía para apurar hasta línea de fondo y servir en bandeja de plata un balón a De Miguel, que solo tuvo que estar donde tienen que estar los delanteros para empujarla (44’). Pudo venir uno más, con Gallego empalmado un balón cruzado donde Coke evitó que terminara en 3-0 al descanso.
El Celta Fortuna buscó tratar de avanzar, y tener mayor peso en el partido, a través de posesiones más largas. Sin embargo, los insulares tuvieron una ocasión de oro para poner la sentencia: Alassan buscó a Anxo en el área y le sacó un penalti. Después de revisarse, Nacho Gil asumió la responsabilidad, pero el balón acabó teledirigido por fuera de la red (56). Había que seguir remando.
Con media hora por delante, se jugaba un partido diferente en el Heliodoro Rodríguez López. El Tenerife empezaba a acusar el peso de las piernas, fruto del enorme desgaste. Mientras, el Celta Fortuna mandaba en la posesión, aunque seguía careciendo de profundidad para poner en aprietos a Dani Martín.
Cervera había agitado el banquillo en búsqueda de energía. Balde, que entró en sustitución de un agotado Alassan, probó fortuna con un disparo desde la frontal que rechazaba Coke (70’). Contra todo pronóstico, el guion del partido daba una vuelta de tuerca más. El Tenerife se quedaba en superioridad numérica, a falta de un cuarto de hora, después de que Burcio viera la segunda amarilla.
Tener uno más dio una tranquilidad enorme al Tenerife, que alejó definitivamente la incertidumbre. El Celta Fortuna perdió cualquier intención de profundidad, sin fuerzas para reengancharse. En cambio, los insulares disfrutaba y pudieron ampliar la cuenta. Con los últimos cambios, recargó fuerzas y pudo controlar los mandos. De Miguel y Nacho Gil gozaron de ocasiones para añadir un tercero a la cuenta. Redondeó la fiesta Ulloa, que volvió a devolver la confianza de Cervera con otro golazo, definiendo cual delantero dentro del área con un trallazo imparable directo a la escuadra. Sobre el agregado, Coke sacaba la pelota de Maikel Mesa para evitar el 4-0. Pero el tinerfeño se asociaba con Balde Jr. para rubricar una bonita pared, que el extremo culminaba fusilando al meta vigués. 90 minutos perfectos.
Porque como en A Malata, el Tenerife sacó su orgullo y candidatura cuando el liderato peligraba. Recupera sensaciones, fútbol y su reconciliación con el Heliodoro, después de los fiascos frente a Unionistas y Bilbao Athletic. Próxima asignatura: dar continuidad a su mejor versión.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (4): Dani Martín; César, Landázuri, León, David (Zoilo, 56’); Aitor Sanz (Juanjo Sánchez, 80’), Fabricio (Ulloa, 84’), Alassan (Balde, 66’), Nacho Gil; Gallego (Maikel Mesa, 84’) y De Miguel.
Entrenador: Álvaro Cervera.
Celta Fortuna (0): Coke; Gavián, Meixus, Anxo (Ndiaye, 90′), Jaime Vázquez (Milla, 45’); Burcio, Antanón (De la Iglesia, 61’), Óscar Marcos, Hugo González, Angelito (Luis Bilbao, 86′); y Marín.
Entrenador: Fredi Álvarez.
Goles: 1-0, Gallego culmina un buen centro raso de Alassan tras anticiparse a su defensor (1’); 2-0, De Miguel culmina en la línea un gran pase de Fabricio (44’); 3-0, Ulloa con un disparo inapelable a la escuadra (90′); 4-0, Balde Jr. fusila tras una pared con Maikel Mesa.
Arbitro: Olatz Rivera Olmedo (Comité vasco), asistida desde las bandas por Antonio Luna e Iragartze Fernández. Cuarto árbitro: Johan González. Amonestó en los locales a Aitor Sanz, Fabricio y Gallego; y en los visitantes a Anxo. Fue expulsado Burcio por doble amarilla.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la duodécima jornada del grupo I en Primera RFEF, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 12.216 espectadores. El Tenerife vistió con su indumentaria local: camiseta y medias blancas, con pantalón azul. El Celta Fortuna, con camiseta azul marino, pantalón blanco y medias celestes. Antes del inicio del encuentro, se guardó un minuto de silencio en memoria de Xabier Azkargorta; los jugadores blanquiazules portaron crespones negros en señal de luto.















