Redacción Deporpress | ‘GCX 26’ convierte los juegos de mesa en un punto de encuentro entre generaciones. La zona de juegos de mesa se ha convertido en uno de los espacios con mayor ambiente de ‘Gran Canaria Experience 2026’, con mesas ocupadas durante toda la jornada por niños, jóvenes, familias y aficionados dispuestos a descubrir nuevos juegos o reencontrarse con clásicos como el ajedrez.
Un total de 36 editoriales han puesto a disposición del público más de 200 juegos, con propuestas pensadas para diferentes edades y niveles, dentro de una programación que este año incorpora además una experiencia para los más mayores: Elders in Game. Aquí se demuestra que el ocio analógico también puede ser un territorio de encuentro entre los más mayores y los más jóvenes.
La dimensión social de esta iniciativa ha quedado además respaldada este viernes con la visita de Francis Candil, viceconsejero de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, y Elizabeth Santana, directora general de Servicios Sociales e Inmigración del Gobierno de Canarias. Ambos recorrieron durante la mañana ‘GCX 26’ y se detuvieron especialmente en Elders in Game, el espacio desarrollado para acercar a 600 usuarios de centros de día de toda la isla a los juegos de mesa modernos y al conjunto de la cultura digital que rodea al festival.
Para Pablo del Pino, presidente de la Asociación Ludens, entidad socioeducativa que utiliza los juegos de mesa dentro y fuera del aula para trabajar competencias educativas y cognitivas, esta apuesta supone además abrir una nueva mirada dentro de un festival de estas características. «Nunca se había visto en Canarias un festival de cultura urbana que apostará por la longevidad de calidad», señala, en referencia a la incorporación de las personas mayores a través de los juegos. Y es precisamente alrededor de una mesa donde, a su juicio, desaparecen muchas de las diferencias de edad: «Los juegos unen a diferentes generaciones. Provocan espacios de encuentro entre la niñez, la adolescencia y la edad adulta. Todo el mundo tiene su silla». Una idea que resume la filosofía de este espacio: «Jugamos desde niños hasta el final de nuestras vidas».
El crecimiento de los juegos de mesa ha ido acompañado en los últimos años de una renovación de sus formatos y de una nueva generación de jugadores. Tras el impulso experimentado después de la pandemia, el sector vive un momento de expansión con propuestas que van mucho más allá de los tradicionales juegos de cartas o de tablero. Entre los títulos que están despertando mayor interés se encuentran juegos españoles relacionados con situaciones cotidianas, además de propuestas como Captain Flip, un juego dinámico en el que los participantes deben construir la tripulación más rica entre barcos rivales, o los wargames y juegos de miniaturas, que cuentan también con una amplia representación en el festival.
Pablo del Pino reivindica, además, que esta nueva generación de juegos no rompe con una tradición profundamente arraigada. «El español siempre ha jugado a juegos de cartas: el mus, el cinquillo, el envite, el tute, el chinchón o el dominó», recuerda. La diferencia es que ahora ese ocio analógico se ha multiplicado en posibilidades y temáticas, ofreciendo nuevas formas de jugar y de relacionarse. Canarias cuenta ya con asociaciones, tiendas y colectivos que mantienen una comunidad activa, además de iniciativas locales que desarrollan sus propios juegos de mesa.
En este universo, el ajedrez ocupa un lugar propio como gran clásico de la estrategia. Una de las imágenes más llamativas de esta edición la está protagonizando la Maestra Internacional y Gran Maestra Femenina Karina Ambartsumova, que ha convertido su participación en el festival en una auténtica partida multitudinaria: se enfrenta simultáneamente a jugadores distribuidos en una veintena de mesas, pasando de un tablero a otro y poniendo a prueba la capacidad de los participantes para seguirle el ritmo. Nacida en Moscú, Karina comenzó a jugar con solo cuatro años y hoy vive profesionalmente del ajedrez. La pandemia la sorprendió en Gran Canaria y decidió quedarse en las islas, aunque continúa viajando por medio mundo para disputar torneos internacionales.
Karina destaca el interés que existe en Canarias por el ajedrez, especialmente entre los más jóvenes, y defiende que la mejor manera de progresar es jugar, resolver tácticas y analizar partidas. También señala el crecimiento del ajedrez femenino, aunque reconoce que todavía son necesarias más jugadoras para reducir la diferencia existente. Canarias cuenta con referentes como Sabrina Vega, a quien considera la mejor jugadora grancanaria de la historia, y con nuevas generaciones que ya están cosechando resultados nacionales, como la joven Adriana García, de Vecindario, campeona de España sub-14 el pasado año.
Para Ciriaco Almeida Sánchez, presidente de la Federación Insular de Ajedrez de Gran Canaria, el valor del ajedrez trasciende la competición. «Es un juego donde aprendes; es el único juego en el que el que pierde aprende», resume. Una filosofía que encaja con el espíritu de una zona en la que GCX reivindica el juego como una herramienta de aprendizaje, relación y cultura.
Desde Ludens defienden precisamente que los juegos deben ocupar un espacio propio dentro de la oferta cultural y de ocio. «En un mundo tan conectado por las redes tenemos que conectar con las personas», apunta Pablo del Pino, que reivindica el valor educativo, social y cultural del juego y reclama que se reconozca como una manifestación cultural. Durante estos días, esa teoría se convierte en una imagen cotidiana en GCX: personas de distintas edades sentadas alrededor de una misma mesa, aprendiendo unas de otras, compartiendo una partida y, en el caso del ajedrez, enfrentándose incluso a una gran maestra que juega contra una veintena de tableros al mismo tiempo.









