Las imágenes del impacto del portero del Andorra, Owono, sobre Jesús De Miguel son escalofriantes. Por más que se repase segundo a segundo, lo que ha hecho Owono es claramente una acción de agresión total. Y él mismo lo sabe cuando, después de darle un rodillazo en la cabeza al delantero blanquiazul, comienza a marcharse al vestuario con toda la tranquilidad de un futbolista que ha hecho todo lo necesario para evitar un gol a cambio de una roja. Un síntoma de que Owono fue hacer daño a cualquier precio. Su arma, más de 50 metros a toda velocidad para después golpear con agresividad y saña a un compañero de profesión.
Tuvo que advertir el banquillo de su equipo que regresar al lugar de la agresión por lo que había hecho. Hubo que asistir a más de cuatro personas en las gradas por el shock que provocaste además de llevar al límite vital a De Miguel, se anuló el partido porque nadie tiene ganas de seguir jugando así. Tú te irás tranquilo a tu casa, suponemos. Nosotros no paramos de derramar lágrimas y rezar a todo para que nuestro futbolista salga ileso de esto.
Owono, eres una vergüenza para el deporte, ¡UN SALVAJE! Márchate y no vuelvas más a un campo de fútbol. Solo deseamos que De Miguel se recupere al 100%, y que tú no juegues más en tu vida ni a esto ni a nada. Porque no mereces sino el mismo castigo que cualquiera que comete un asesinato. Porque esa acción supera todos los límites del deporte para convertirse en una acción penal en toda regla. LaLiga debe suspender para siempre a este salvaje sin escrúpulos.
Jamás hubiéramos querido hacer un editorial así. Estamos llenos de tristeza y dolor. Nos aferramos a la esperanza. ¡Fuerza DEMI!














