
Redacción Deporpress | El año de Cervera y su corazón blanquiazul. El principal activo en materia deportiva este año 2025 en el CD Tenerife es, sin lugar a dudas, el regreso de Álvaro Cervera al banquillo insular.
A pesar de no haber podido obrar el ‘milagro’ de la permanencia al coger un equipo roto, hundido en la clasificación, el fichaje de Cervera dio ínfulas a la afición, que acogió el regreso del técnico que dividió a esa misma afición en su primera etapa al frente del equipo.
Cerradas las heridas de entonces, en las que fue injustamente tratado a pesar de haber devuelto al Tenerife al fútbol profesional, Cervera encontró un ambiente favorable, sabedores todos que ‘el gafas’ era el perfil ideal para intentar lograr lo imposible.
Y, claro, lo imposible no fue posible. Pero cuando a finales de 2024 el nuevo CD Tenerife con Rayco García a la cabeza y apechugando ante la terrorífica gestión de los dirigentes anteriores, anunció el regreso de Cervera, todos creímos en el milagro.
Si ese fichaje fue la mejor decisión, el hecho de que siguiera para empezar el proyecto 25/26 en Primera Federación fue la segunda mejor. Cogió el míster a un equipo que, en 19 jornadas, solo había conseguido dos triunfos y estaba hundido en la tabla. Ni Óscar Cano ni Pepe Mel habían encontrado soluciones a una plantilla mal hecha.
El mensaje simplista de Cervera fue suficiente para tener al menos una referencia de comienzo. Cierto es que el 0-3 ante el poderoso Levante (ascendería a Primera), no fue la mejor carta de presentación, pero pronto, y con un enero y febrero cargado de partidos, el Tenerife empezó a carburar, aunque el déficit de puntos a salvar era gigantesca.
Hubo derrotas clave, dolorosas, que afectaron terriblemente tanto a la moral como a las posibilidades matemáticas por la permanencia: las de Eldense y Córdoba en casa, especialmente. Tuvo su mejor momento cuando se firmaron cuatro victorias en cinco partidos (Huesca, Cádiz, Granada y Gijón). Era entonces el Tenerife de Cervera un equipo muy incómodo para los rivales, reactivando la ilusión. Pero, después de esta gran serie de puntos y a pesar de merecer sumar bastantes más, llegaron cinco empates consecutivos, cinco (Burgos, Deportivo, Éibar, Levante y Racing de Ferrol), que secó la progresión, consumándose un descenso de categoría merecido, fraguado en una primera vuelta horrorosa.
Pero, como decíamos, siguió Cervera que apostó por seguir en el proyecto. Ya lo dijo en el momento de su renovación; solo porque era el Tenerife hizo lo que hizo, bajar a Primera Federación para resarcirse del sinsabor del descenso. Con peso en la toma de decisiones junto al nuevo director deportivo Manu Guill y su equipo, el Tenerife ha cerrado este año 2025 como líder destacado en el grupo 1 de Primera RFEF, con el respeto máximo de sus rivales que han advertido que los blanquiazules son los máximos favoritos para regresar por la vía rápida, sin tener que jugar eliminatorias de ascenso.
11/12 victorias en las 17 jornadas que llevamos hasta la fecha, prácticamente la mitad de la temporada, dejan a los insulares (según el cálculo del propio Cervera) a 9/8 triunfos de los 20 que son necesarios, además de algunos empates, para terminar como campeones del grupo y regresar en tan solo un año al fútbol profesional.














