Redacción Deporpress | La Federación Interinsular de Fútbol de Tenerife finalizó anoche la primera fase de su camino hacia la nominación de un nuevo presidente. Durante la tarde de este pasado jueves, en la sede oficial, se contaron los votos que dan acceso a crear la asamblea que, posteriormente, abrirá el proceso de voto definitivo para dilucidar si Alejandro Mansito repetirá como presidente, o el candidato interpuesto por el fútbol grancanario y su sede de afines afincada en Tenerife le arrebataría la plaza. El resumen tras varias horas de recuento que terminó a las 06:00h (Ramón Hernández no esperó al final al ver tal desastre sobre sí), el fútbol provincial decidió: fuera candidaturas oscuras representadas por Gran Canaria y apuesta firme y decidida porque Alejandro Mansito continúe al frente.

Es así: la candidatura de Ramón Hernández Bassou impostada, deprisa y corriendo tras la negativa a hacer el ridículo de quienes ya cayeron por el camino intentando todo tipo de sucias artimañas, ha sido un rotundo fracaso y demuestra lo que todos pensaban: la prehistoria es pasado y Mansito el presente y futuro. Ahora habrá que ver si quienes lo han lanzado a este hoyo deportivo, lo van a seguir invitando a palcos de honor o se olvidan de él porque ya no les es útil.

Cabe esperar ahora que Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol, y por consejo del resto de federaciones territoriales, tome nota: debe alejarse de quienes pensaron que podrían también amedrentar a un presidente ejemplar como él y acoger en su grupo de influencia a un hombre que no ha hecho sino el bien al fútbol provincial de Santa Cruz de Tenerife.
Louzán ha de hacer además cambios inminentes en la junta directiva de la RFEF con aquellas personas que poco aportarán ya a favor del fútbol tinerfeño al quedar retratados con la candidatura grancanaria. Marta López, directiva de la RFEF y expresidenta del Juventud Silense, se ha posicionado a favor de Ramón Hernández, integrando su candidatura, haciendo oposición directa desde hace más de un año a Alejandro Mansito.
Ahora, una vez conocida la nueva configuración de los miembros de la Asamblea General de la FIFT para el periodo 2026-2030 que apoya a Morales Mansito, parece razonable que el máximo responsable de la RFEF decida próximamente un relevo directivo al haberse producido, por primera vez en unas elecciones federativas, una injerencia directa frente a un presidente territorial cuando debió mantenerse al margen de todo proceso electoral.














