
Juan Delgado (Santa Cruz de Tenerife) | Pérez Lima: «La cultura nos hará libres». El ex árbitro de fútbol profesional ha concedido una entrevista para Deporpress en la que aborda su trayectoria tanto de colegiado como de escritor. Lima expone que fue una lesión la que le incentivó a comenzar a arbitrar, y que «ahora mismo no entiendo el fútbol sin la visión del árbitro».
En relación con su actividad como escritor, Lima destaca que comenzó a escribir porque «llegué a un acuerdo cuando me retiré del arbitraje para ser el enlace entre Madrid y la preparación de los árbitros en Tenerife», cosa que «después de de 15 años todavía estoy esperando a que me llamen». Por ello, «empecé a escribir para sacar lo que tenía dentro».
Juan Delgado.- ¿Cómo comenzó su carrera arbitral?
Pérez Lima.- «Yo jugaba fútbol, de portero, y una lesión me impidió seguir jugando. Para continuar vinculado a este deporte empecé con el arbitraje, y allí empecé a rodar. Empecé a cogerle el gustito a ver el fútbol desde otra perspectiva, la del árbitro, y la verdad que ahora mismo no entiendo el fútbol sin la visión del árbitro. Es como lo analizo, como lo veo y como lo disfruto».
JD.- ¿Cuál fue el partido más complicado de dirigir que recuerda?
PL.- «Cuando yo comencé mi andadura como árbitro, empecé con catorce años y teníamos que estar un mínimo de dos años por temporada para poder optar al ascenso. Además, en aquella época había una Tercera Regional hasta llegar a la Primera División, imagínate. Después, en Tercera División tenías que estar cuatro años obligado y así subiendo poco a poco. Hay muchos partidos que se pueden considerar difíciles. Son partidos donde se te puede atravesar alguna jugada, donde existe mucha presión. Antiguamente, los partidos de fútbol regional estaban prácticamente llenos donde quiera que iba, la Tercera División aquí era un espectáculo… Entonces, hay muchos partidos con dificultad, con posibilidades de que las cosas a veces no salgan bien, y con esa preparación llegas al fútbol profesional. Y ahí ya te encuentras partidos donde te puedes equivocar, pero el fútbol profesional es mucho más sencillo que el regional de aquella época. Hoy en día en el regional es todo más fácil, la gente no va a los campos, pero el fútbol profesional, la forma de llevar los partidos complicados es diferente a lo que es el fútbol amateur o regional de mi época, en la época actual no».
JD.- Ha sido árbitro en diversas categorías, incluyendo Primera y Segunda División, ¿qué cualidades tiene que tener un árbitro de Primera División que no tienen los de otras divisiones?
PL.- «Las condiciones que tiene que tener un árbitro primero que nada es tener el control sobre la presión. La base principal de un árbitro es mantenerse tranquilo en momentos críticos. Esa es la primera base que tiene que tener un árbitro. Si tú tienes esa condición, pues después se te puede preparar para el arbitraje. Por eso hay que trabajar mucho el aspecto de presión. Un colegiado tiene que estar acostumbrado a la presión. Esa preparación no existe si no tienes una base de mantenerte tranquilo en momentos difíciles o en situaciones complicadas, y después tienes la personalidad para seguir una línea de trabajo y no dejarte llevar por lo que te pueden decir. En caso de que no lo tengas, es muy difícil que puedas llegar a ser un buen árbitro. Una vez que tengas esas condiciones, ya ahí se te forma. Tienes que empezar a entender a las personas, a saber enfriar un partido, a saber llevar la batuta en momentos difíciles… Esa es la parte principal del arbitraje, después está la otra, que son las reglas del juego, el conocimiento… Pero la primera parte para tener buenos árbitros es buscar las condiciones que puede tener una persona para poder ser árbitro. Por ejemplo, todos los jugadores entrenan y hacen lo mismo, pero después los que tienen el talento para llegar son un mínimo. Lo mismo pasa con el arbitraje, lo que pasa es que se ha intentado domar al arbitraje últimamente, hacer la captación exclusivamente por el interés económico, y eso hace que estemos actualmente en una crisis importante de árbitros».
JD.- Además del mundo del arbitraje, también se ha adentrado en el mundo de la escritura, habiendo hecho varias publicaciones, la última titulada “El Cabrero”, ¿cómo surge la idea de crear este libro?

PL.- «Primero que nada, empecé porque llegué a un acuerdo cuando me retiré del arbitraje para ser el enlace entre Madrid y la preparación de los árbitros en Tenerife. Después de 15 años, todavía estoy esperando a que me llamen. Entonces, con todo lo que tenía dentro de lo que es el arbitraje, la formación de los árbitros… me puse a escribir temas de lo que yo creo del fútbol. Primero saqué La otra cara del arbitraje, el cual es un libro enfocado exclusivamente en que todos los aficionados puedan conocer la otra parte del colegiado. Después escribí Saca tu alma de árbitro, que es sacar lo mejor de cada persona, que también está vinculada al deporte, especialmente al arbitraje, y como realmente tienes que luchar, trabajar y hacer las cosas bien a través de una disciplina. El tercer libro que publiqué es como creo yo que se puede acabar con la violencia, que es incorporando todo el organigrama de trabajo, el esfuerzo, todo el trabajo que hace un equipo arbitral, toda la organización arbitral, dentro del trabajo de un club deportivo. Eso lo plasmé dentro de Fortalezas. Después cerré el ciclo de libros dedicados al fútbol, especialmente al arbitraje, y empecé a escribir la importancia de algo que creo que falta en la sociedad, los juegos. Los niños y niñas ya no juegan, sino que todo es muy estricto. Juegas de lateral, de extremo, aquí, allá… Entonces escribí el libro Las aventuras de la pandilla del Barranco la Raya, que trata de cómo los niños juegan, y con ello consiguen un montón de cosas. Y el último libro que publiqué, fue este diciembre, está enfocado en El Cabrero. El libro trata sobre cómo vivían antes las familias. Sobre la cultura y valores de nuestros pueblos. Quería transmitir un poco como nuestros padres, sin apenas nada, nos sacaron adelante a todos. Hablo de esas familias que antes todos estaban unidos, y de la forma en que los pueblos se unían para sacar adelante a sus hijos e hijas, y que todos fuesen importantes cuando no había llegado la tecnología. Por eso digo muchas veces que éramos felices y no lo sabíamos. Y empecé a escribir más que nada por eso, para sacar lo que tenía dentro. Ya que nadie me hacía caso pues intenté plasmarlo, y la verdad que ha sido un éxito. El primer libro, por ejemplo, fue nominado a mejor libro del año, y El Cabrero ha sido la bomba. Estoy muy contento, porque mientras a la gente le guste yo sigo escribiendo».
JD.- Entre sus obras destacan algunas creaciones como “La otra cara del arbitraje”, o “Fortalezas”, ¿cuál es para usted la obra con la que se ha quedado más satisfecho?
PL.- «Es complicado porque escribir es por momentos. Lo que yo pensaba en 2016, cuando empecé a escribir, no lo pienso hoy. Hoy soy una persona con una mirada diferente a la de ese entonces. Por eso es muy complicado quedarme con una en concreto. Yo intento plasmar en cada momento lo que siento. Si te pones a mirar todos los libros, unos están dedicados a la práctica del deporte, otro a los juegos, otro a la cultura de nuestros pueblos. Si te das cuenta, todos hablan de lo mismo, de valores, de la lucha, de la constancia, disciplina…, que son muy importantes para conseguir los objetivos, y sobre todo para no dejar a nadie por el camino. Me quedo con todos los libros en cada momento. Está claro que no podría haber escrito El Cabrero si antes no hubiera escrito las aventuras, y si antes no hubiera sacado del sótano todo lo que tenía que decir y escribir para que le quede a los árbitros y a las organizaciones. Para que lo cojan y sean capaces de leerlo y aplicarlo».
JD.- ¿Qué autores son sus referentes dentro del mundo de la escritura?
PL.- «Tuve la suerte de conocer por los viajes a Vázquez Figueroa, el cual me gustaba mucho por aquella época. Y llevo ya unos años que me encanta Pérez Reverte. Reverte para mí es un fuera de serie, actualmente suelo leer todo lo de él. Y también Alejandro Dumas en los clásicos. Porque los clásicos te dan esa forma también. Pero en la actualidad me gusta mucho Pérez Reverte, ahora mucho estoy mucho con él, aunque nunca olvido lo que pille. Soy un lector, digamos, nato. Todos los días leo. Tengo dos libros siempre abiertos, uno en casa y otro en la consulta donde trabajo, y estoy todos los días leyendo y escribiendo».
JD.- Para terminar la entrevista, ¿tiene ya pensado un próximo proyecto?
PL.- «Ahora, por ejemplo, acabo de terminar un ciclo de conferencias por los colegios de La Orotava. Lo más próximo, tengo en Los Realejos unas jornadas de convivencia con los equipos de fútbol. Y con respecto a lo que estoy escribiendo, estoy en la fase de investigación. Para poder escribir un libro, la parte más “entretenida” es la parte de investigación. Ahora tengo en mente plasmar ciertas cosas que tengo, que no se pueden decir, pero estoy recorriendo diferentes sitios, mirando, preguntando, informándome, y apuntando todas esas cosas. Después empiezo con los personajes y a transmitir todo eso que estoy viendo. Un poco dentro de lo que es la actualidad, pero siempre contado en una historia. Porque para contar una buena historia tienes que hacerla entretenida, amena, y que pueda llegar».
JD.- Con esto finalizamos la entrevista, muchas gracias por su tiempo y palabras.
PL.- «De nada, espero que la gente lo disfrute y entienda sobre todo el tema que hay a veces en el deporte. Que se den cuenta de que se pueden cambiar las cosas, se pueden hacer cosas nuevas. Pero hay que estudiar y leer para que nadie los engañe. Tienen que leer, saber que es una federación, que es una liga fútbol profesional, que es un comité de árbitros… La gente tiene que entender, y eso se consigue leyendo. Y cuando tienes cultura real, nadie te puede engañar. Como dicen, la cultura nos hará libres».














