
Redacción Deporpress | Aitor Sanz: 13 años de historia en el Tenerife. Quién iba a pensar que aquel 29 de junio de 2013 iba a pasar a los anales del club blanquiazul. Fue el momento en el que un Aitor Sanz de casi 29 años recalaba en el representativo para afrontar su primera temporada de vuelta en Segunda División.
Doce años más tarde y 380 partidos después, Aitor Sanz ya es historia del Tenerife. Eso sí, viviente, pues el capitán acaba de renovar su compromiso con la entidad hasta 2026. Jugará un curso más, aunque esta vez en Primera RFEF. Así podrá seguir aumentando sus números, tanto de encuentros como de goles (11) y asistencias (12) totales. De ponerse la camiseta 34 veces más sería el futbolista con más participaciones en la historia del club.
El debut de Aitor Sanz con el Tenerife fue el 18 de agosto de 2013 en Alcorcón, un choque que, pese a perder 1-0, jugó los 90 minutos. Una semana después fue su estreno en el Heliodoro, pero los blanquiazules no pasaron del empate sin goles ante el Hércules. Es más, el ’16’ no celebró su primera victoria como tinerfeñista hasta su séptimo partido (0-1 en Ponferrada). Esa temporada tuvo unos registros de 34 encuentros disputados.
Sanz se estableció rápidamente en el centro del campo de un ‘Tete’ que fue creciendo con el paso de los años. Así, en la 16-17, su cuarta campaña en la isla, tuvo la primera de las opciones de subir a Primera División. Jugando hasta 43 partidos con tres goles y dos asistencias ese curso, el Tenerife superó al Cádiz en semifinales antes de perder 3-1 en Getafe y quedarse a las puertas del ascenso.
La lesión, su peor momento

En marzo antes de finalizar la temporada 17-18, Aitor Sanz sufrió una rotura del tendón de Aquiles que le impidió estar disponible durante toda el curso 18-19. Eso sí, su recuperación fue un éxito, ya que desde el principio de la 19-20 siguió con su puesto de titular en la medular del Tenerife. Además, meses después vivió en la isla la pandemia del coronavirus.
Después de una complicada campaña 20-21, Aitor Sanz vivió en sus carnes al último gran equipo, la de la 21-22. Ese año, con Aitor Sanz jugando 38 partidos, el representativo volvió a llegar hasta la final del playoff de ascenso, siendo el Girona su nuevo verdugo.
Pese a ir cumpliendo años, la importancia del madrileño apenas varió y, aun con los numerosos fichajes del club, ninguno consiguió sentar al capitán. El único capaz de parar a Aitor Sanz fueron los problemas físicos que le han perjudicado las dos últimas temporadas.
Aun debutando en enero en la 24-25, el ’16’ fue clave con Álvaro Cervera a los mandos, tanto es así que la afición chicharrera quería su renovación. Una noticia que llegó como agua de mayo este 16 de junio, dejando claro que al capitán todavía le queda cuerda para raro.














