
Redacción Deporpress | ¿Un último baile para Aitor Sanz? El CD Tenerife tiene en Aitor Sanz a uno de los grandes símbolos de su historia. El capitán blanquiazul ya es el jugador con más partidos en el Heliodoro Rodríguez López y afronta el reto de convertirse en el futbolista con más encuentros oficiales del club, un récord que podría superar en la próxima temporada en Segunda División.
El rey del Heliodoro Rodríguez López
Aitor Sanz ya ocupa un lugar privilegiado en la historia del estadio del Heliodoro Rodríguez López. Con 406 partidos oficiales como local, el mediocentro ha superado a Alberto Molina (205) y se ha convertido en el jugador con más presencias en el coliseo tinerfeñista.
Se trata de un registro que refleja su regularidad y peso en el equipo durante más de una década, siendo protagonista en una de cada once citas disputadas por el club en casa desde 1926.
A un paso del récord absoluto del club
El siguiente objetivo en el horizonte es aún mayor. Aitor Sanz suma ya más de 400 partidos oficiales con el CD Tenerife, quedándose a escasa distancia de las 413 presencias de Alberto Molina, el jugador con más encuentros en la historia del club.
Sin embargo, este récord no podrá alcanzarlo en la presente temporada. El capitán necesitará una temporada más en Segunda División para superar definitivamente esta marca histórica.
Capitán, referente y símbolo
Más allá de las cifras, Aitor Sanz representa el compromiso y la identidad del CD Tenerife. Convertido en un “isleño de adopción”, el madrileño se ha ganado el respeto de la afición por su entrega constante.
En su trayectoria también destacan sus 13 goles como blanquiazul, algunos de ellos en el Heliodoro, y su peso en momentos clave del equipo en Segunda División.
Un legado que sigue creciendo
El CD Tenerife continúa construyendo su futuro con Aitor Sanz como uno de sus pilares. Un Aitor que deberá decidir si alargar su carrera una temporada más para convertirse en el jugador con más partidos en la historia del club, un hito que consolidaría definitivamente su legado como una de las mayores leyendas blanquiazules.














