
Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Un Tenerife más simple. Que el CD Tenerife debe centrarse en la Liga y, entre comillas, pasar de la Copa del Rey era muy obvio y todos firmamos mejores resultados en el campeonato doméstico que en el torneo del ko. Y lo cierto es que los descosidos mostrados este sábado contra Osasuna son prácticamente los mismos que están definiendo la patética temporada en Liga.
De nuevo dos errores de concentración, actitud, de marcaje…da igual cómo lo quieran llamar. Otra vez las jugadas a balón parado condenaron las opciones del Tenerife, que encontró en el gol de rebote de José León un clavo ardiendo al que agarrarse en la segunda parte. Pero poco más; Osasuna demostró que si hubiera querido poner dos marchas más, lo hubiera hecho.
Álvaro Cervera ha podido ver en vivo y en directo parte de los agujeros negros de un equipo ramplón, sin patrón de juego, que se desconecta por momentos, deja huecos enormes en el centro del campo imposibles de recuperar, y que salvo algunos arreones, tiene poco que ofrecer.
Simplificar el juego. Es el mensaje claro de Cervera desde que llegó a la isla, y al menos hoy mismo ya se ha podido ver algo de esa idea reflejada sobre el terreno de juego. No ha habido tiempo para mucho más con el cambio de técnico y sigo siendo tan escéptico como lo era antes del segundo cambio en el banquillo insular. Queda un trabajo infinito por hacer todavía, pero al menos las sensaciones hoy no han sido tan malas como en anteriores partidos, especialmente los jugados fuera de casa.
Ahora sí, se vienen curvas. Enero en líneas generales puede ser definitivo para ver posibilidades de salvación, o ratificar el hundimiento del barco. Y si definitivo será este mes, en apenas una semana visitarán el Heliodoro Levante y Castellón. No se puede escapar ni un punto, ninguno, de esos dos próximos partidos. Viendo lo de hoy se me hace increíble pensar que será así, pero al menos un Primera muy fuerte no nos goleó hoy. Son motivos para aferrarse al sueño.















