
Redacción Deporpress | Sorpresa en unas igualadísimas semis de la Copa de la Reina. Este sábado se disputaron las semifinales del Torneo del KO en el Pabellón Quico Cabrera de Santa Cruz de Tenerife, dos partidos que se decidieron en el quinto set. En el primero, el Fundación Cajasol Andalucía sorprendió al Avarca de Menorca, vigentes campeonas (2-3); mientras que el derbi canario entre Heidelberg Volkswagen y el CV Emalsa Gran Canaria cayó del lado de las líderes de la Liga Iberdrola. La final, este domingo a las 17:30 horas.
Sigue el sueño andaluz
No todos los días se disputa el pase a una final y eso se dejó notar en el arranque de ambos conjuntos. Errores de saque y de ataque convivieron con los aciertos de los dos equipos, lo que dibujó una bonita igualdad en los compases iniciales (9-8). El choque liguero estaba aún reciente, muy reciente, y ninguno de los septetos olvidaba lo acontecido en la pista sevillana en la que se impusieron las locales la semana pasada.
Con Jada Burse y Maguilaura al frente, Cajasol avanzaba en el marcador mientras las vigentes campeonas apretaban los dientes para seguir el ritmo. Por parte de las baleares fueron Carla Ruiz, Marcella Amaral y Samira Sulser las más participativas (17-19). Solo los pequeños detalles podían definir el resultado de un primer set de toma de contacto y así fue, hasta el 24-26 se extendió un parcial cerrado con dos buenos puntos de Burse y Sansó.
Volvían a empezar por detrás las baleares como ya ocurrió en su debut ante Arenal Emevé, de nuevo necesitaba una remontada para seguir adelante el grupo tutelado por Jose Llorens Marqués. Ello les sirvió sin duda de escarmiento, pues con el cambio de lado llegó una nueva versión de Avarca de Menorca: Camila Hiruela empezaba a entrar en calor y dos errores de Hale Evans y Ashlyn Herman les permitieron abrir una interesante brecha inicial en el marcador (5-2).
Pero Cajasol, que ya encontró la ‘receta’ para vencer a las vigentes campeonas en liga el pasado fin de semana, siguió aferrado a su plan de juego. Defender las embestidas de Menorca, cada vez más certeras, se convirtió en una ardua tarea. Sobrepasadas, Ricardo Fernández buscó una pausa con un tiempo muerto que no sirvió a las suyas para refrescar ideas. La ventaja de Menorca se fue hasta el 18-12, y entre Hiruela, Grajales y Marcella Amaral terminaron por descoser a sus oponentes para igualar la contienda (25-15).
El cambio dominio se hizo aún más patente en el desarrollo del tercer set. Samira Sulser se mostró imparable y tres puntos seguidos suyos de saque hacían presagiar problemas para Cajasol (7-3). Fue entonces cuando llegó otro tiempo muerto de Ricardo Fernández para buscar una reestructuración que devolviera a las suyas a la dinámica inicial. No parecía, no obstante, tanto es desacierto de las suyas como sí la mejora de las oponentes infranqueables al otro lado de la red.
De siete se marchó Avarca de Menorca en el marcador, una ventaja irreducible para las andaluzas (16-9), que acusaron la falta de puntería en jugadas ofensivas y también concedieron demasiado con algún fallo de servicio. Por segunda vez consecutiva, las vigentes campeonas sacaron músculo para cerrar el set con dígitos demoledores para sus oponentes (25-16).
Todo apuntaba entonces a otra victoria de Avarca de Menorca, pero Cajasol, consciente de que todavía era capaz de pelear por la final, apretó en el inicio del cuarto set con el liderazgo de Maguilaura (10-10). Volvían a creer después de dos sets realmente duros, y vaya creyeron, que fueron capaces de romper la barrera de bloqueos de Ivone y Carla Jiménez para escalar hasta el 15-18.
Irreductibles, así se mostraron las jugadoras de Fundación Cajasol en una recta final de set en las que su entrenador les demandaba personalidad y arrojo. Burse ponía la potencia y la dupla Sansó – Maguilaura la escoltaban de la mejor manera posible. Al final, el 20-25 cerró el cuarto set y mandó el partido al tie break decisivo.
Ya no había margen de error, la final estaba a quince puntos de distancia y los dos equipos trataban de recorrer ese camino por la vía directa. Saltaron chispas. Con la equipación negra, Sansó desatada; con la violeta, Hiruela volvía a tomar el mando. Lucía Prol la reventaba para el 6-7, Camila respondía con otra igualada tras la revisión de vídeo, Burse contestaba con otro pelotazo… No hubo tregua y, al final, se impuso un equipo en puro trance dispuesto a hacer historia. Cajasol jugará su primera final copera tras derrotar a las vigentes campeonas (13-15).
El derbi, para el Heidelberg
La tensión que se respiraba en las gradas del Quico Cabrera tras el espectacular final del Avarca de Menorca – F. Cajasol Andalucía, se enfrió repentinamente con un arrollador arranque de Heidelberg en el derbi canario. En un abrir y cerrar de ojos, las colegialas se colocaron con un contundente 7-3 que obligó a Diego García a solicitar tiempo muerto. Sus indicaciones surtieron efectos, las suyas ordenaron su juego, afinaron los errores y detuvieron el empuje inicial de Martina Bednarek, Sulian Matienzo y Bea Novoa (17-21).

Recuperó temperatura el pabellón tinerfeño a medida que avanzaba el esperado derbi grancanario. Los puntos corrían como la pólvora y, superada la veintena de ellos por parte de Olímpico, su estado anímico alcanzó un punto superior. Malual e Indrova se tornaron imparables, fue esta última de hecho, con un gran remate, la que selló el primer set a favor de las suyas (21-25).
En dinámica positiva siguieron las de Juan Diego García en los compases iniciales del segundo capítulo del derbi. Los créditos fueron para la estrella de los cuartos, Saray Manzano, con buenos ataques que proyectaron a las suyas en el marcador (2-6). Apenas se percibían errores, ambos equipos desplegaban su mejor juego, especialmente un Olímpico que vio aumentar su renta hasta los cinco puntos (5-10).
Llegó entonces el ‘momento Matienzo’. Con ella al servicio, las colegialas sumaron una racha de siete puntos consecutivos y dieron un golpe sobre la mesa para apagar el fuego de sus rivales. Esa racha fue determinante para un set en el que Emalsa ya no volvería a encontrar la claridad de ideas de la que gozó previamente. El resultado, un serio 25-17, sembró la preocupación en el banquillo amarillo antes de que la igualada a uno reiniciara la contienda.
El detalle, abrazos entre todas y cada una de las jugadoras de Emalsa antes de que el balón volara para dar comienzo al tercer set. Un gesto de unión antes de pelear por una gesta empezó con un primer punto de Malual. No se lo iba a poner nada fácil Heidelberg, claro, con Bernadek y Matienzo a un nivel excelso (9-6).
Querían encarrilar las colegialas la remontada, momento de la reaparición de Petra Indrova por parte de Emalsa, fundamental para ‘atascar’ el duelo a la llegada de la igualdad en la treintena de puntos disputados (15-15). Volvió a la carga Heidelberg, esta vez con la labor fundamental en el ataque y el bloqueo de Martina Bernadek y Bea Novoa, encargadas de anotar el segundo set en la casilla de su equipo (25/19).
Emalsa Gran Canaria y Heidelberg Volkswagen fueron testigos de la remontada de Fundación Cajasol Andalucía durante su calentamiento. Las primeras ansiaban replicarla, las segundas temían una insurrección que les impidiera alcanzar la final. En ese amasijo de pensamientos cruzados se instaló la cautela y la igualdad, eso sí, con un punto más de valentía de las amarillas. Malual y Brown tomaron las riendas, cuatro puntos arriba llegaron a descansar antes de otro arreón colegial que apretó el tanteador (13-14).
Novoa, Bernadek y Lola Hernández, las tres más brillantes de Heidelberg en una recta final no apta para cardíacos, volvieron a darle la vuelta a la tortilla. Ellas mandaron en el electrónico hasta el 20-20, cuando Emalsa dibujó el giro de guion definitivo para deleite de una grada entregada. Emergió Saray Manzano, llevó a las suyas hasta el 22-24… y el estallido de su remate dobló los brazos de las bloqueadoras para llevar el partido al tie break.
Sulian y Lola Hernández golpearon primero, respondieron Saray Manzano y Malual para Emalsa (2-3). El Quico Cabrera se preparaba para otro desenlace trepidante. Un par de errores de Emalsa dieron un respiro a Heidelberg, que después de un punto de infarto finalmente ganado por un error ofensivo de Indrova, aumentaron aún más su hambre de victoria (9-5). Parecía un golpe anímico insalvable para las de Juan Diego García Ramos. Error. Heidelberg no podía confiarse, Emalsa no daba su brazo a torcer (12-11). Al final, un fallo milimétrico de Saray Manzano y un gran remate Lola Hernández pusieron el punto final al trepidante duelo.














