
Redacción Deporpress | Ayoze y Moleiro viven una montaña rusa de emociones. Los dos tinerfeños del Villarreal han vivido de todo durante estos últimos 365 días, con un momento álgido compartido: sus debuts en la Champions League.
En el caso de Ayoze Pérez, el jugador formado en la cantera del Tenerife ha vivido un año cargado de emociones. Su irrupción en su primera temporada en el Villarreal fue inmejorable, lo que le valió terminar el curso con los mejores números de su carrera, ganando además el Trofeo Zarra -que acredita al máximo goleador nacional de Primera-, con la friolera cantidad de 19 goles que contribuyeron enormemente a la vuelta del submarino amarillo a la competición continental estrella: la Champions League.
Sin embargo, una lesión apareció cuando mejor estaba. Los problemas físicos le obligaron a parar, en una lenta recuperación que ha hecho que su pretemporada haya comenzado después que la del resto de sus compañeros. El de María Jiménez trabaja para recuperar su mejor versión y, de paso, tratar de ganarse nuevamente la confianza de Luis de la Fuente, con el Mundial 2026 en el punto de mira.
En clave deportiva, el Villarreal ha firmado tendencias opuestas en España y Europa. En Primera, el conjunto ‘groguet’ es cuarto. No obstante, el debut en Champions ha sido decepcionante, con un retorno del Villarreal a la Champions que no ha cumplido las expectativas, con un rendimiento inferior al esperado que los ha dejado matemáticamente eliminados a dos jornadas para la conclusión de la liguilla.
Moleiro, de Gran Canaria a Villarreal
El futbolista tinerfeño ha vivido las dos caras del fútbol en un 2025 intenso. Moleiro vivió en primera persona un descenso a Segunda División en mayo, con la UD Las Palmas. Amargo en el plano colectivo, pero positivo en el individual, siendo un fijo en las alineaciones del conjunto grancanario y dejando su huella en Primera: seis goles y una asistencia.
Unos números notables que llamaron la atención del Villarreal en verano, quien ganó la puja para hacerse con sus servicios, depositando su confianza en el tinerfeño con un contrato largo: cinco temporadas.
Su irrupción en el club de La Cerámica ha sido muy relevante. Con una veintena de partidos jugados y toda una temporada por delante, Moleiro se ha ganado un puesto con Marcelino, refrendado con una estadística que será la mejor de su carrera deportiva hasta ahora, dentro de un contexto más atractivo al estar mejor rodeado. Ya lleva seis goles y dos asistencias en el campeonato doméstico.
Las alegrías en Primera contrastan con la decepcionante edición en Champions League del Villarreal, eliminado con dos jornadas de antelación y que todavía no ha conocido la victoria en su regreso. Un rendimiento colectivo que empaña un debut en la competición europea estrella.














