Skip to main content Scroll Top

La Laguna Tenerife cierra otra temporada de matrícula de honor

Plantilla de La Laguna Tenerife después de un partido (CB CANARIAS)
Plantilla de La Laguna Tenerife después de un partido (CB CANARIAS)
Plantilla de La Laguna Tenerife después de un partido (CB CANARIAS)

Redacción Deporpress | La Laguna Tenerife cierra otra temporada de matrícula de honor. La Laguna Tenerife puso este sábado el punto final a otra temporada para el recuerdo. El conjunto aurinegro cerró el curso 2025/2026 después de volver a dar la cara en todos los escenarios posibles, superando adversidades, reinventándose sobre la marcha y alimentando una vez más ese espíritu competitivo que le ha convertido en uno de los proyectos más sólidos y admirados del baloncesto nacional y europeo.

El equipo dirigido por Txus Vidorreta arrancó la campaña acariciando la final de la Supercopa Endesa, donde cayó por la mínima ante el Real Madrid en Málaga (72-71). A partir de ahí, volvió a firmar un curso de enorme regularidad: alcanzó la Final Four de la Basketball Champions League por séptima vez en la historia del club, logró su billete para la Copa del Rey por décima temporada consecutiva y certificó su presencia en el playoff por el título de la Liga Endesa por novena vez en los últimos diez años, séptima de forma consecutiva.

La derrota ante el Barça en el tercer partido de las semifinales ACB (76-85) puso fin a una campaña maratoniana y exigente, en la que los aurinegros disputaron un total de 59 encuentros oficiales, con un balance de 30 victorias y 29 derrotas. Más allá de los números, el curso volvió a dejar una sensación clara: La Laguna Tenerife compitió hasta el final en todos los torneos y defendió con orgullo el pabellón tinerfeño tanto en competiciones nacionales como internacionales.

Uno de los grandes rasgos de la temporada fue la resiliencia. El equipo tuvo que sobreponerse a bajas de enorme peso en la recta final, como las de Rokas Giedraitis, Gio Shermadini, Bruno Fitipaldo y Fran Guerra durante la serie de cuartos de final. Pese al desgaste físico y mental acumulado, el club reaccionó con los refuerzos de Elvar Fridriksson y Kevin Yebo para seguir compitiendo en la pelea por el título.

En ese contexto llegó una de las gestas más importantes de la historia reciente aurinegra. La Laguna Tenerife eliminó al Real Madrid, vigente campeón ACB y subcampeón de Europa, Copa del Rey y Supercopa, después de robarle el factor cancha en el Movistar Arena con un triunfo inolvidable por 97-98. Hacía 18 años que el octavo clasificado no empezaba el playoff ganándole al primero de la fase regular. El equipo canarista refrendó la hazaña en el tercer partido, de nuevo en Madrid, con una victoria por 95-107 que desató la euforia y fue reconocida con una multitudinaria bienvenida en Los Rodeos.

La clasificación para los playoff confirmó, además, la extraordinaria estabilidad competitiva del proyecto. La de este curso fue la duodécima ocasión en la que el CB Canarias disputó unas series por el título de la Liga Endesa, la novena en los últimos diez años, la séptima consecutiva y la tercera en la que alcanzó las semifinales. Un dato que también se extiende a la Copa del Rey: el equipo lagunero ha estado presente en las siete últimas ediciones tanto del playoff liguero como del torneo copero, un pleno que solo han conseguido Real Madrid, Barça y Valencia Basket.

En la fase regular, La Laguna Tenerife cerró las 34 jornadas con un balance de 18 victorias y 16 derrotas. El equipo fue el mejor de la Liga Endesa en porcentaje de triples, con un 39,6% de acierto, y también en tiros libres, con un 82,7%. Además, terminó como cuarto mejor conjunto en tiros de dos, con un 57,4%. Ningún otro equipo de la competición fue Top 4 en esas tres facetas al mismo tiempo. A ello añadió el promedio más bajo de pérdidas de toda la liga, con solo 10,56 balones perdidos por encuentro.

El conjunto aurinegro también fue quinto en valoración media, con 98,92 créditos por partido, octavo en anotación, con 89,4 puntos por encuentro, y octavo en asistencias, con 17,7 por jornada. Su lista de 18 triunfos en la fase regular incluyó victorias de enorme mérito ante los cinco primeros clasificados, con triunfos a domicilio ante Barça y Real Madrid —hasta tres veces en el caso de los blancos— y victorias en el Santiago Martín frente a UCAM Murcia, Baskonia y Valencia Basket.

A nivel individual, varios jugadores firmaron registros de enorme nivel. Marcelinho Huertas y Gio Shermadini fueron incluidos en el Segundo Mejor Quinteto de la temporada. El base brasileño volvió a ser el máximo asistente de la Liga Endesa, con 5,7 asistencias por partido, una distinción que logró por tercera temporada consecutiva y quinta vez en su carrera, igualando el récord histórico de Elmer Bennett.

Marcelinho completó, además, el año más anotador de su trayectoria en la Liga Endesa, con 15,6 puntos por encuentro. Fue el mejor lanzador de tiros libres de la competición, con un 94% de acierto, séptimo máximo anotador del campeonato y logró entrar en el Top 10 histórico de anotadores de la ACB. Wesley Van Beck, por su parte, acabó como el jugador con mejor porcentaje de triples de la liga, con un espectacular 52,7%.

Gio Shermadini también volvió a situarse entre los mejores interiores de la competición. El pívot fue cuarto en valoración, con 17,7 créditos por partido, cuarto en mates, con 1,40 de media, y quinto en porcentaje de acierto en tiros de dos, con un 70,65%. Patty Mills, aunque no entró en los rankings oficiales por no alcanzar el mínimo de partidos exigido, promedió 18,6 puntos en las once jornadas ligueras que disputó, una cifra que le habría situado al nivel del líder de la categoría en anotación.

Los playoff dejaron también actuaciones para el recuerdo. Patty Mills firmó en el Palau una exhibición histórica, con ocho triples y 36 puntos ante el Barça, superando el tope aurinegro de triples en un partido de playoff y logrando la mayor anotación en unas semifinales ACB en este siglo. Fue, además, el mayor recital ofensivo en el Palau desde los 37 puntos de Drazen Petrovic en 1989. Marcelinho Huertas también agrandó su leyenda al convertirse en el noveno máximo anotador de la historia de los playoff, superando a Andrés Jiménez y José Biriukov.

La clasificación para la Copa del Rey volvió a confirmar la capacidad del equipo para convertir lo extraordinario en rutina. La Laguna Tenerife logró el billete para Valencia 2026 con un brillante triunfo en el Palau ante el Barça (82-89), cerrando la primera vuelta en séptima posición, con un balance de 10 victorias y 7 derrotas. Ya en el torneo, y sin Marcelinho Huertas por lesión, cayó en cuartos de final ante Baskonia (91-81), a la postre campeón copero.

En Europa, el equipo también volvió a dejar huella. La Laguna Tenerife selló su clasificación para la Final Four de la Basketball Champions League con una actuación incontestable ante Galatasaray en el Santiago Martín. El 99-59 en el tercer y definitivo partido de cuartos metió a los aurinegros en su novena fase final del máximo torneo continental de clubes de FIBA Europa, séptima Final Four y quinta consecutiva. En Badalona, el equipo acabó cuarto tras caer ante Rytas Vilnius, posterior campeón, y ante Unicaja en la pelea por el bronce.

El curso coincidió además con el décimo aniversario de la BCL, una efeméride en la que La Laguna Tenerife volvió a ser protagonista. Txus Vidorreta fue reconocido como Mejor Entrenador del decenio y Marcelinho Huertas como Mejor Jugador de los diez años de la competición. El base brasileño y Gio Shermadini fueron incluidos en el Mejor Quinteto histórico, mientras que Tim Abromaitis formó parte del Segundo Mejor Quinteto de siempre del torneo.

La temporada termina, por tanto, con la sensación de haber asistido a otro capítulo extraordinario en la historia reciente del club. La Laguna Tenerife volvió a competir contra todos y contra todo, resistió los golpes, se reinventó cuando las lesiones apretaron y dejó una colección de hitos al alcance de muy pocos. Otro curso de matrícula para un equipo que ha hecho de la excelencia una costumbre.

Entradas relacionadas