
Redacción Deporpress | La cantera del Tenerife Libby’s La Laguna, motor de crecimiento deportivo y social. El CV Haris continúa consolidando uno de los pilares fundamentales de su proyecto deportivo: la cantera. Con más de 400 deportistas en formación, la base del club lagunero se ha convertido en un auténtico motor de desarrollo deportivo, social y educativo, reforzando el compromiso de la entidad con el voleibol de La Laguna, Tenerife y Canarias.
Para la entidad, la base representa el verdadero cimiento del proyecto deportivo. “La cantera no es solo el futuro del club, sino su corazón y motor. Cada entrenamiento, partido y experiencia forman parte de un camino. Nuestra filosofía es muy sencilla: formar personas a través del deporte. Queremos que nuestras jugadoras y jugadores crezcan como deportistas, pero sobre todo como personas. Somos un club con valores: esfuerzo, respeto, compañerismo y humildad”, subraya el presidente, David Martín.
Este crecimiento refleja el impacto que el club ha logrado en el desarrollo del voleibol en el archipiélago. Desde su fundación en 2011, la entidad tinerfeña ha apostado por construir una estructura sólida que permita un desarrollo desde edades tempranas, con el objetivo de impulsar tanto su evolución deportiva como personal.
Para David Martín, el componente humano juega un papel fundamental. “Hoy vemos generaciones creciendo juntas, aprendiendo valores, haciendo amistades y compartiendo sueños. Cada niño y niña que entra no solo viene a jugar al voleibol, sino a formar parte de algo que le acompañará toda la vida. Eso nos hace sentir orgullosos”.
Un amor compartido por unos colores que vivió su particular homenaje este pasado sábado, con el sentido homenaje a toda la cantera. “Ver a más de 400 niños/as desfilando con la camiseta del club me sigue emocionando profundamente. Cuando empezamos con este proyecto soñábamos con construir una familiar alrededor de este deporte”, señala Martín.
Dentro de esta unidad, el papel de la afición blanquiazul juega un papel fundamental, convirtiendo el Pablos Abril en una verdadera caldera en cada cita en la isla. “Es más que es un pabellón, es nuestra casa. Cuando se llena de familias, niños y de gente animando, se convierte en un algo muy especial. Este proyecto no tendría sentido sin ellos. Cada aplauso y grito lo hace posible”.
Con un modelo deportivo que sigue creciendo cada año, la creación de oportunidades para la cantera tiene su última puerta en el primer equipo, vislumbrados en ejemplos como el de Andrea Rodríguez. “Es un ejemplo muy claro de que se puede llegar. Los sueños se cumplen cuando hay trabajo, constancia y pasión. Queremos que todas las niñas que están en la grada miren al primer equipo pensando que ellas también pueden estar ahí algún día. Ese es el mayor éxito de nuestra cantera, que vean que el camino existe”, expresa Martín.
Con una de las estructuras más relevantes del voleibol, compuesta por un total de 31 equipos en competición oficial, el futuro del Tenerife Libby’s La Laguna está cargado de motivos para el optimismo. “El objetivo es claro: seguir creciendo sin perder nuestra esencia. Queremos que más niños y niñas puedan descubrir el voleibol con nosotros, seguir formando deportistas para el primer equipo y consolidarnos como una referencia nacional”. Una ventana de oportunidades siempre abierta para el joven talento local. “Deseamos que dentro de diez años puedan decir: ‘Yo crecí en el Tenerife Libby’s La Laguna’ con orgullo. Si lo conseguimos, habremos hecho bien nuestro trabajo. Nuestro trabajo no es solo formar jugadoras, sino también historias que empiezan con un balón y duran toda la vida”.














