
Redacción Deporpress | Goleada al Tenerife B. El filial del CD Tenerife recibió un severo correctivo este domingo (4-1), en su visita ante un Navalcarnero que no ha perdido todavía en su estadio y que encaró el duelo con tres goles en la primera parte, dos de ellos antes del minuto cinco de partido.
Empezó mal el encuentro, de la peor manera. Con una torrija en defensa impropia del Tenerife B que, en cinco minutos, encajó dos goles.
El primero tras una indecisión defensiva de los blanquiazules que terminó con el tanto local en un saque lateral que Kevin, de manera involuntaria, metió gol en propia puerta (1-0, 3’).
Solo dos minutos después, Miguel remató una falta lateral de cabeza que aumentó la renta (2-0, 5’) poniendo muy cuesta arriba el partido.
Intentó reaccionar el filia en dos saques de esquina seguidos que llevaron cierto peligro y un remate de Trillas posterior (9’) que se marchó fuera, no por mucho.
Empezó el filial a entonarse intentando llevar peligro, especialmente a través de Christian. Había que marcar antes del descanso para llegar con más vida a la segunda mitad.
Pero ni por esas. No anduvo cerca de inquietar al meta Dani Simón en la primera parte el filial que recibió un tercer mazazo con el tanto de Altube (3-0, 42’) que convertía ya en un milagro casi imposible sacar algo en positivo de la visita de este domingo.
Realizó triple cambio ‘Mazinho’ para dar un vuelco al partido y, al menos en el inicio, funcionó. Omar remató un balón al punto de penalti para recortar la desventaja (3-1, 47’).
Sin embargo, los blanquiazules no fueron capaces de aprovechar ese gol para irse hacia arriba, cayendo en un juego impreciso y de pérdidas constantes de balón, precipitados. Fue a raíz de que ‘Mazinho’ cambiara el esquema para jugar con defensa de tres y poblar el centro, cuando de verdad el Tenerife B consiguió acorralar al Navalcarnero.
Fueron numerosos los acercamientos a la portería local, pero sin que se tradujera en ocasiones reales de gol hasta que Richardson, a los 85 minutos, estuvo cerca de marca el segundo tanto visitante.
Y ya en la prolongación y tras un rechazo en el larguero, Peque terminó por sentenciar la goleada local (4-1, 90+2’).














