
Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife cierra con buena nota en el Heliodoro. El líder recuperó su mejor versión, con un fútbol dinámico y efectivo que pasó por encima del Pontevedra (3-0), gracias a los goles de Gallego, Chapela y de Montoro en propia puerta. 90 minutos plácidos para los insulares, que fueron muy superiores pese a no jugarse nada, y frente a un cuadro pontevedrés que tenía en juego certificar su plaza en la fase de ascenso.
Cervera utilizó un once más reconocible para el último baile en el Heliodoro, apostando por un 4-5-1. Los blanquiazules salieron con sensaciones bastante positivas al césped, con un fútbol dinámico y liberados de toda presión.
Una puesta en escena en la que el Tenerife mandó desde el principio, a costa de un Pontevedra que estaba a merced del equipo dirigido por Álvaro Cervera. De hecho, los granates estuvieron tibios en la isla, sin esa chispa necesaria para cerrar su clasificación a la fase de ascenso.
El Tenerife mandó el primer aviso a través de Fabricio, con un gran disparo del brasileño desde la frontal del área, en la que Marqueta tuvo que estirarse para evitar el 1-0 (5’). La réplica del Pontevedra vino en una buena triangulación, pero Compa definía demasiado cruzado dentro del área (8’).
La segunda clara del Tenerife fue para dentro. Los tinerfeños se sentían cómodos con balón y precisos en el contragolpe. Y en una de estas, vino el premio. Condujo Dani Fernández, que jugó con Gallego y este con Noel, cuyo disparo sin aparente peligro veía en Montoro un aliado inesperado, en un despeje erróneo que terminaba dentro de la red (9’).
No se conformó el Tenerife con el primero, sino que quiso más. Los de Cervera se gustaban sobre el césped y, en una gran jugada personal, Chapela hizo la del ‘yo me lo guiso, yo me lo como’. Sorteó a varios rivales, se internó en el área y definió con sangre fría en un tiro cruzado (17’).
Con la doble renta, el encuentro bajó de pulsaciones, pero el Tenerife seguía llevando el control del partido. Dominaba y no sufría. Yelko Pino intentó acortar distancias en una buena internada, pero Landázuri llegaba perfecto al cruce para evitar males mayores (20’).
El Tenerife siguió acumulando aproximaciones. Fabricio volvió a intentarlo desde lejos, pero esta vez con un remate errático (33’). La peor noticia del primer acto llegaba con la lesión de Noel López, que dejaba su sitio a Balde Jr. (34’). Con espacios, el extremo pudo generar peligro, y tuvo un buen contragolpe en el que no precisó en su centro hacia Dani Fernández (35’). Antes del asueto tuvo dos más, pero con la mirilla desviada. Por fortuna, 45 minutos plácidos donde fue el Tenerife quien parecía que se jugaba los garbanzos, en lugar de un Pontevedra que había cometido su mayor error: dejar espacios a los insulares y pecar de falta de intensidad.
Cambió de actitud el Pontevedra, con Rubén Domínguez cambiando hasta a tres jugadores al descanso. De hecho, Facu -recién ingresado al césped- pudo abrir un escenario diferente a los 30 segundos, con un disparo que sacaba De Vuyst con grandes reflejos.
Falló el Pontevedra… y el Tenerife le castigó. César sirvió un gran pase interior a Fabricio, y este a Gallego, que dentro del área se buscaba el hueco para superar a Marqueta con un disparo raso (48’). El líder anulaba el atisbo de reacción de los gallegos con otro zarpazo casi definitivo.
La desesperación terminaba de matar al Pontevedra. Un agarrón de Miguel Cuesta terminaba en su expulsión por doble amarilla. Y su entrenador, Rubén Domínguez, acababa también en la caseta con roja directa, por pedir ‘challenge’ en una jugada no revisable (amarilla) y perder los estribos, tirando la tarjeta de revisión al suelo.
Con uno más, el Tenerife tuvo espacios para hurgar en la herida de un Pontevedra KO. Balde Jr. firmó una buena internada y cedió para David, que definió alto (62’). Seguidamente, Cervera movía ficha, dando paso a Gastón y al regreso de Nacho Gil, inactivo por la lesión; los sacrificados, los dos goleadores blanquiazules.
No quiso hacer sangre el Tenerife, en una recta final reposada, sin muchas ocasiones. Gastón, con un disparo forzado; y un Balde Jr. muy vertical cada vez que recibía, buscaron ampliar la cuenta. Con el último cuarto de hora, Aitor Sanz se marchaba entre aplausos, a la espera de saber qué pasa con su futuro.
Las lesiones volvieron a tocar a la puerta del campeón, con un Balde Jr. que tuvo que abandonar por un pinchazo. Como Cervera había utilizado los cinco cambios, la balanza volvió a equilibrarse en un diez contra diez sobre el verde. En una recta final sin nada reseñable, Juan Manuel Gordillo fue consecuente y pitó el final sin añadir ningún minuto extra. Un buen sabor de boca para terminar, justo antes de recibir la Copa de Campeones. Ourense, última parada de un año con conclusión feliz.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (3): De Vuyst; César, Yaakobishvili, Landázuri, David; Aitor Sanz (Juanjo, 78’), Fabricio (Javi Pérez, 78’), Chapela (Gastón, 62’), Dani Fernández, Noel López (Balde Jr., 34’); y Gallego (Nacho Gil, 62’).
Entrenador: Álvaro Cervera.
Pontevedra CF (0): Marqueta; Montoro, Miki Bosch, Vidorreta (Luisao, 45’), Miguel Cuesta; Alberto Gil (Facu, 45’), Yelko Pino (Álex González, 66’), Diego Gómez (Brais Abelenda, 66’); Alain Ribeiro, Rubén López (Rosende, 45’); y Compa.
Entrenador: Rubén Domínguez.
Goles: 1-0, Montoro en propia portería tras disparo de Noel López (9’); 2-0, Chapela en jugada personal para sortear rivales y definir en el área (17’); 3-0, Gallego define en el área tras un buen servicio de Fabricio (48’).
Árbitro: Juan Manuel Gordillo (Comité valenciano), asistido desde las bandas por Rubén Ortega y Francisco Manuel Gómez. Cuarto árbitro: Javier Guillán. Oficial informador: Alexander González. Expulsó a Miguel Cuesta por doble amarilla y a su entrenador, Rubén Domínguez, con roja directa.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 37ª jornada del grupo I en Primera RFEF, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 11.691 espectadores. El Tenerife vistió con camiseta y medias blancas, además de pantalón azul. El Pontevedra, completamente de color granate.















