
Redacción Deporpress | El laboratorio de Cervera funciona. El entrenador del Tenerife está ‘cocinando’ a la perfección las labores de estrategia del líder de la categoría en el grupo I. Seis de la treintena de goles que lleva el representativo han venido desde la pizarra tras el balón parado.
El primero de ellos llegó con la visita al Pontevedra. El ‘guante’ de Nacho Gil desde el saque de esquina fue prolongado de cabeza por De Miguel, encontrando como destinatario a Landázuri, que la envió al fondo de la red. La siguiente parada fue en Valdebebas, de nuevo con Gil como asistente, poniendo un balón desde el saque de esquina a Álvaro González, que la mandó para dentro.
El tercero vino nuevamente en un saque de esquina, botado cómo no por Nacho Gil, donde Gallego prolongó para que Aitor Sanz fusilara en el área chica y abriera la lata frente al Arenas. La siguiente -primera en el Heliodoro-, tuvo de nuevo como protagonistas al ’10’ -ejecutor- y al ’18’ -prolongación- para que Fabricio pusiera el balón entre los tres palos frente al Arenteiro. El brasileño volvería a repetir una semana después frente al Lugo, de nuevo con la testa, y con Gil como maestro del balón parado. El repertorio del máximo asistente blanquiazul vivió su último capítulo en Avilés, con Gallego como finalizador.














