
Alejandro Rodríguez | Diez minutos de huracán blanco rompen a La Laguna Tenerife. El conjunto aurinegro compitió de tú a tú contra el Real Madrid durante la primera mitad, pero un 34-16 de parcial tras el descanso acabó con las ilusiones laguneras (96-86). Sin embargo, el empuje isleño en el último cuarto, con Krämer y un triple final de Doornekamp, permitió mantener la cuarta plaza liguera.
Bruno Fitipaldo dominó desde el principio con un 0-5 personal que puso a los canaristas por delante. Jugando a su baloncesto habitual, el grupo de Txus Vidorreta mantuvo la iniciativa durante todo el primer cuarto, llegando incluso a doblar al Madrid en el marcador (9-18). Algunas pérdidas y el no cerrar el rebote defensivo provocaron el acercamiento de los locales, aunque el Canarias supo controlar el impulso blanco para acabar los primero diez minutos con 15-20.
La Laguna Tenerife arrancó el encuentro muy acertado desde el triple, al contrario que su rival, que anotó su primer lanzamiento a falta de 6:46 para el descanso. A base de defensa y de su acierto desde más allá del arco, los aurinegros mantuvieron a raya al Madrid (28-35).
Como un león enjaulado, los de Chus Mateo tienen tantas armas que cualquiera de ellas puede destacar. Liderados por Ibaka y Hezonja, el cuadro local no solo igualó la contienda, sino que se estrenó con marcador a su favor (38-37). En un toma y daca hasta el final del cuarto, una ‘mandarina’ habitual sobre la bocina de Sergio Llull puso el 45-42.
Dicho triple sirvió de gasolina para el Real Madrid, que salió como un torbellino en el tercer periodo. Con un 8-0 de parcial, un 2+1 de Tavares y dos libres de Musa dejaron la diferencia en doble dígito (60-49). Todo lo que entraba en la primera parte, ahora no lo hacía, y eso en el Movistar Arena lo acabas pagando. Así, ni el tiempo muerto solicitado por Vidorreta evitó que los capitalinos alcanzaran la máxima a su favor hasta ese momento (+15, 64-49).
El Canarias no bajó los brazos, pero su impotencia se reflejaba en el rostro de un errático Huertas; y todo ello mientras el Madrid sumaba casi sin parar (74-58). Para más inri, un triple de Ibaka culminó el tercer cuarto (79-51), dejando a los tinerfeños la única misión de no perder por mucho y estropear su diferencia de puntos.
Lejos de rendirse, La Laguna Tenerife empezó el último periodo con un 0-8 que obligó a Chus Mateo a detener el choque. Los madridistas controlaron a su rival durante varios minutos antes de la explosión de Krämer, que redujo la distancia menos de a la mitad (84-76). Quedaban cinco minutos y todo era posible.
Los canaristas no obraron el milagro y cayeron en Madrid, pero sí salvaron la diferencia al perder ‘únicamente’ por diez puntos (96-86). Este resultado, conseguido con un triple de Doornekamp, permite a La Laguna Tenerife seguir como cuarto clasificado, pero empatado a victorias y derrotas con Joventut de Badalona (+1 para el Canarias). Para ser cabezas de serie en Copa, los aurinegros necesitan ganar al Bàsquet Girona superando el marcador de La Penya en Manresa.














