
Redacción Deporpress | Así funcionará el VAR en Primera RFEF. Una versión modesta del videoarbitraje aterrizará en la categoría de bronce para esta campaña 25/26, donde su menor coste obligará a ciertas variantes respecto al utilizado en Primera y Segunda División. Un nuevo escenario al que deberá adaptarse el Tenerife.
De acuerdo al protocolo, los entrenadores de ambos equipos tendrán que entregar una tarjeta (con un máximo de dos solicitudes, que no se pierden si son aceptadas), relacionadas con goles, penaltis, expulsiones o una confusión de identidad, pero que será complicado que se aplique en situaciones como los fueras de juego, debido a la escasez de cámaras para tener ángulos correctos.
Para activarlo, el técnico de uno de los dos equipos deberá entregar una tarjeta al cuarto árbitro, que lo comunicará al colegiado principal para que detenga el enfrenamiento, siendo vital que la solicitud se haga efectiva antes de que el juego se haya reanudado. Si el procedimiento es correcto, el árbitro revisará la jugada en la pantalla. Un técnico de repeticiones será el responsable de suministrarle los mejores planos de las cámara disponibles.
Además, los jugadores podrán hablar con el árbitro para hablar con su entrenador, de cara a que este pida una revisión. El míster tendrá que dar los detalles del motivo de la comprobación.














