
Redacción Deporpress | El primer derbi de la temporada en la División de Honor juvenil se resolvió con victoria (1-2) de la UD Las Palmas en campo del CD Tenerife. Los amarillos anotaron un gol en cada tiempo, en un partido de rivalidad que le otorga el liderato en solitario del grupo canario.
Los dos conjuntos filiales alcanzaron el encuentro con idénticos puntos y pleno de victorias ambos en las cinco primeras jornadas del campeonato. Las Palmas fue letal en sus acciones de contra, con un fútbol más trenzado ante un rival duro, que el colegiado no castigó ahorrándose dos tarjetas rojas.
Precisamente el primer acontecimiento de la mañana fue favorable al CD Tenerife. Porque a los 8 minutos el árbitro le perdonó a Fer Cruz la segunda tarjeta amarilla tras una dura entrada a Santana. El lateral blanquiazul, algo acelerado, había cometido tres infracciones arriesgadas y había recibido ya una cartulina.
A los 10 minutos, entre Hugo y Aimar crearon la primera ocasión del partido, con centro y remate de espuela de Enaitz. Un defensa se cruzó en el camino del balón y el peligro quedó en nada. La jugada se repitió dos minutos después, con los mismos protagonistas, para finalmente acabar en las redes blanquiazules. El cabezazo de Enaitz resultó inapelable (0-1).
Pese al gol el encuentro estaba igualado en el verde, con una UD Las Palmas bien organizada incluso cuando no tenía la posesión. El primer intento del Tenerife fue obra de Guerra, con un disparo lejano que encontró los guantes de Alberto. En el 31 fue Páez quien, en una jugada de estrategia, también remató fuera.
La primera ventaja que disfrutaba la UD se diluyó en el tiempo extra del primer tiempo. El colegiado obsequió al Tenerife un libre indirecto dentro del área, al borde del rectángulo pequeño, sin que las protestas visitantes sirvieran para alterar la decisión. La falta, mal defendida por los amarillos, acabó convertida en gol por el central Yanes, libre de marcaje.














