Redacción Deporpress | Huertas y Shermadini, una sociedad eterna: «Tenerife siempre será mi casa». Las dos leyendas aurinegras repasaron su relación dentro y fuera de la cancha, recordaron la Champions ganada ante Manresa y mostraron su ambición para una nueva temporada en la que quieren volver a luchar por todo.
Marcelinho Huertas y Giorgi Shermadini forman desde hace años una de las sociedades más reconocibles del baloncesto español. Dentro de la pista se entienden casi de memoria y, fuera de ella, han construido una relación que trasciende los resultados. Los dos veteranos del La Laguna Tenerife protagonizaron una distendida conversación en la que repasaron su trayectoria conjunta, su identificación con la Isla y los retos que todavía tienen por delante.
La conexión entre ambos nació prácticamente desde el primer momento. Preguntado por cuándo sintió por primera vez que podía entenderse especialmente bien con Huertas, Shermadini no tuvo dudas: «Desde el primer día que vine aquí. El primer entrenamiento, el primer partido».
Después de tantos años compartiendo vestuario resulta complicado escoger un único encuentro, aunque Huertas sí señaló uno especialmente significativo: la final de la Basketball Champions League frente al BAXI Manresa.
«Es complicado elegir un partido solo después de tantos años y, por suerte, tantos partidos grandes y victorias», explicó el base brasileño. «Pero diría que la final de la Champions contra Manresa. Fue un partidazo del equipo en general y tanto tú como yo tuvimos un gran protagonismo. Al final valió un título continental para el club».
Shermadini: «Contigo soy un jugador diferente, un jugador mejor»
El pívot georgiano también destacó la influencia que Huertas ha tenido en su rendimiento desde su llegada a Tenerife.
«Siempre digo que en los últimos años los chicos me han dado todo, especialmente tú», confesó Shermadini. «Aquí me encontré en este equipo, en este grupo y especialmente contigo. Soy un jugador diferente, un jugador mejor».
Una conexión que ha sobrevivido al paso del tiempo y también a la evolución física de ambos. Huertas, entre bromas sobre las canas, explicó que una de las claves ha sido saber modificar su juego.
«Tenemos un poco más de pelo blanco los dos», comentó entre risas. «Pero hemos sabido adaptarnos a otra realidad. Con el paso de los años, aunque estemos bien físicamente, no todo es físico. Somos capaces de encontrar herramientas para seguir compitiendo a un nivel muy alto».
Para el director de juego aurinegro, esa capacidad de adaptación explica en parte por qué ambos siguen siendo decisivos pese al paso de las temporadas.
Ricky Rubio, la elección de Shermadini
La conversación dejó también espacio para cuestiones más desenfadadas. Cuando Huertas preguntó a Shermadini con qué otro jugador elegiría compartir pista actualmente, el georgiano señaló a Ricky Rubio.
«Ricky Rubio es increíble», aseguró el pívot, antes de añadir con una sonrisa: «Para mí, después de ti, es el mejor».
«Tenerife se ha transformado en nuestro hogar»
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando ambos hablaron de lo que representa Tenerife después de tantos años en el club.
Huertas reconoció que la Isla ya forma parte de su vida y la de su familia.
«Tenerife, aparte de haber abierto las puertas para mí y para mi familia, creo que se ha transformado en nuestro hogar», aseguró. «Es un lugar con el que nos identificamos mucho. Tenemos mucho que agradecer por todo lo que el club nos ha dado y nos ha permitido vivir, no solo dentro de las pistas, sino también fuera».
El brasileño fue todavía más claro al mirar hacia el futuro: «Tenerife siempre será mi casa, independientemente del día de mañana».
Shermadini expresó un sentimiento similar. El georgiano recordó que nunca había permanecido tanto tiempo en un mismo equipo durante su carrera.
«He estado en muchos clubes y como máximo estuve dos años. Ya llevo aquí siete años. Esto significa todo», explicó. «El club me dio todo y yo intento dar mi máximo al club, a los jugadores y a todos para ganar tantos partidos como podamos».
La estabilidad, una de las claves del proyecto
Huertas también puso en valor la continuidad que ha caracterizado al proyecto aurinegro durante los últimos años.
«Hemos tenido suerte de poder mantener un bloque grande con el paso de los años y nunca tuvimos un cambio enorme de plantilla ni dentro del club», indicó.
Para el brasileño, esa estabilidad ha permitido a los jugadores centrarse exclusivamente en competir.
«Nos ha permitido tener mucha estabilidad deportiva y también en nuestra rutina diaria. Estar tranquilos para entrenar, competir y que nuestras familias estén bien. Es algo que valoro mucho».
Además, destacó la evolución de la entidad: «El club siempre ha intentado dar un paso adelante para cambiar las cosas para mejor. En estos siete u ocho años siempre ha hecho un esfuerzo para mejorar año tras año».
Ambición intacta para la nueva temporada
Pese a su veteranía y después de numerosos éxitos compartidos, ninguno de los dos renuncia a seguir compitiendo por grandes objetivos.
Shermadini espera una temporada positiva pese a los cambios introducidos en la plantilla.
«Tenemos nuevos jugadores y espero y deseo tener una temporada exitosa para el club y también para nosotros», señaló.
Huertas, por su parte, volvió a transmitir ambición.
«Siempre intento tener el máximo de ilusión y transmitir las mismas ganas y la creencia de que podemos ser un equipo competitivo y luchar por todo», explicó.
El base considera que el conjunto tinerfeño cuenta con argumentos suficientes para volver a competir al máximo nivel.
«Veo una plantilla muy sólida, muy completa y bastante larga este año. Creo que vamos a ir a más y que otra vez vamos a estar luchando por todo».
Para Huertas, una de las prioridades será evitar problemas físicos durante el curso: «Espero que estemos todos sanos, eso es lo primero. Después, que disfrutemos dentro de la pista, que hagamos de este nuevo grupo una gran familia y que podamos seguir haciendo que la gente de Tenerife disfrute».
La charla concluyó con un intercambio de agradecimientos entre dos jugadores que ya forman parte de la historia del club.
«Quería agradecerte todo lo que hemos vivido estos años», expresó Huertas a Shermadini. «Es un placer y estoy muy agradecido de ser tu compañero».
Una relación construida a base de asistencias, bloqueos, victorias y títulos que, ocho temporadas después, mantiene intacta su complicidad y también su ambición.














