
Redacción Deporpress | El mayor rival del Tenerife no será Las Palmas. El CD Tenerife ya conoce desde hace días el mapa de rivales que se encontrará en su regreso a LaLiga Hypermotion. Una Segunda División cargada de históricos, proyectos potentes y clubes con obligación de mirar hacia arriba. Pero, entre todos ellos, hay uno que empieza a aparecer señalado como el gran adversario económico del campeonato: el RCD Mallorca.
Según informa MARCA, el conjunto bermellón apunta a contar con el mayor presupuesto de la Segunda División la próxima temporada, una condición que lo coloca, sobre el papel, como uno de los grandes favoritos al ascenso. Una realidad que afecta de lleno al nuevo escenario competitivo del Tenerife, que volverá al fútbol profesional con la exigencia de medirse a equipos recién descendidos de Primera y con estructuras económicas muy superiores a la media de la categoría.
El Mallorca, que competirá en Segunda tras perder la categoría, parte con una ventaja presupuestaria importante. A la ayuda por descenso que recibirá de LaLiga se suma la capacidad de generar ingresos mediante traspasos y ajustes de plantilla, lo que le permitirá construir un proyecto de máxima ambición para intentar regresar cuanto antes a Primera División.
De hecho, el club balear percibirá 18,5 millones de euros en concepto de compensación tras el descenso, la cifra más alta entre los equipos que bajan desde la máxima categoría. Por detrás aparecen el Girona FC, con 18,2 millones, y el Real Oviedo, con 9 millones, según publicó la Cadena SER.
Ese colchón económico convierte al Mallorca en uno de los grandes cocos de la próxima Segunda División. No solo por presupuesto, sino también por plantilla, masa social, experiencia reciente en Primera y capacidad para acudir al mercado con más margen que buena parte de sus competidores. Última Hora también apunta que los bermellones serán uno de los clubes con mayor presupuesto de la categoría de plata tras cinco campañas consecutivas en Primera.
Para el CD Tenerife, el regreso a Segunda tendrá, por tanto, un nivel de dificultad considerable. El conjunto blanquiazul compartirá categoría con recién descendidos como Real Oviedo, Girona FC y RCD Mallorca, además de clubes históricos como Granada, Cádiz, Sporting, Eibar, Real Valladolid, UD Las Palmas o Almería, en una liga que se presenta especialmente exigente.
El caso del Mallorca representa bien la dureza del campeonato que le espera al Tenerife: equipos con músculo económico, obligación de ascenso y plantillas llamadas a pelear por la zona alta. Aun así, la Segunda División ha demostrado históricamente que el presupuesto no garantiza nada. La igualdad, la regularidad y la capacidad de adaptación suelen marcar una competición larga, incómoda y con poco margen de error.
El Tenerife, recién ascendido y con Álvaro Cervera al frente del proyecto, deberá prepararse para competir en ese contexto. El Mallorca aparece ya como uno de los grandes nombres propios de la temporada, pero el reto blanquiazul será hacerse fuerte ante todos los gigantes de una categoría que promete máxima exigencia desde la primera jornada.














