
Redacción Deporpress | La Laguna Tenerife sigue instalado en la nobleza. El conjunto aurinegro acaba octavo, firma su séptimo playoff consecutivo y vuelve a instalarse entre los grandes de la Liga Endesa.
La Laguna Tenerife volvió a completar una fase regular de enorme mérito en la Liga Endesa. El equipo dirigido por Txus Vidorreta cerró las 34 jornadas del campeonato doméstico con un balance de 18 victorias y 16 derrotas, suficiente para finalizar en la octava posición y sellar una nueva clasificación para el playoff por el título.
El conjunto aurinegro disputará las eliminatorias finales de la ACB por novena vez en las últimas diez temporadas y por duodécima ocasión en la historia del club. Un dato que confirma la extraordinaria regularidad de un proyecto que, curso tras curso, se mantiene instalado en la zona noble del baloncesto español.
Un pleno en las últimas siete campañas
La clasificación de esta temporada refuerza una racha especialmente significativa: La Laguna Tenerife ha estado presente en todos los playoff de la Liga Endesa durante las últimas siete campañas. En ese mismo periodo, solo Real Madrid, Barça y Valencia Basket han logrado mantener una continuidad similar en las series por el título.
El dato se amplía también a la Copa del Rey, competición en la que el equipo tinerfeño tampoco ha faltado en los últimos siete cursos. En total, un pleno de 14 de 14 presencias entre Copa y playoff que refleja la estabilidad competitiva del club canarista.
Un equipo fiable y brillante en el tiro
Más allá de la clasificación, los números colectivos del equipo explican buena parte de su rendimiento. La Laguna Tenerife terminó la fase regular como el mejor equipo de la Liga Endesa en porcentaje de triples, con un 39,6% de acierto, y también como el más fiable desde la línea de tiros libres, con un 82,7%.
Además, el cuadro aurinegro fue cuarto en porcentaje de tiros de dos, con un 57,4%, siendo el único equipo de la competición capaz de situarse entre los cuatro mejores en esas tres facetas ofensivas. A ello se suma otro registro de enorme valor: fue el equipo que menos balones perdió de toda la liga, con una media de 10,56 pérdidas por partido.
El conjunto lagunero acabó también quinto en valoración media, con 98,92 créditos por encuentro, octavo en anotación, con 89,4 puntos por choque, y octavo en asistencias, con 17,7 por jornada.
Victorias de prestigio ante los mejores
La fase regular dejó triunfos de mucho peso para el equipo de Txus Vidorreta. La Laguna Tenerife fue capaz de derrotar a domicilio a Real Madrid y Barça, dos rivales de Euroliga, y también superó en el Santiago Martín a UCAM Murcia, Baskonia y Valencia Basket, todos ellos situados entre los cinco primeros clasificados.
Esos resultados consolidaron la candidatura aurinegra al playoff en una temporada exigente, marcada también por momentos de irregularidad y por la necesidad de competir hasta el final para asegurar la presencia en las eliminatorias por el título.
Marcelinho Huertas, Wesley Van Beck y Gio Shermadini, nombres propios
En el plano individual, Marcelinho Huertas volvió a agrandar su leyenda. El base brasileño acabó como máximo asistente de la Liga Endesa, con 5,7 pases de canasta por partido, una distinción que consigue por tercera temporada consecutiva y por quinta vez en su carrera.
Huertas, además, firmó su curso más anotador en la ACB, con 15,6 puntos por encuentro, y terminó como el mejor lanzador de tiros libres de la competición, con un 94% de acierto. El brasileño también entró en el Top 10 histórico de máximos anotadores de la Liga Endesa.
Otro de los nombres destacados fue Wesley Van Beck, que concluyó la fase regular como el mejor triplista de la competición, con un espectacular 52,7% de acierto desde el perímetro. Solo él y Kelan Martin, del UCAM Murcia, alcanzaron o superaron el 50% en triples.
Gio Shermadini, por su parte, volvió a situarse entre los interiores más determinantes del campeonato. El pívot georgiano fue cuarto en valoración, con 17,7 créditos por partido, cuarto en mates y quinto en porcentaje de tiros de dos, con un 70,65%.
También sobresalió el impacto de Patty Mills, aunque sus once partidos disputados no le permitieron aparecer en algunos rankings oficiales. El australiano promedió 18,6 puntos por encuentro, una cifra que iguala el promedio del máximo anotador de la fase regular.














