
Redacción Deporpress | Las Palmas quiere seguir soñando. Quien tiene la tierra, tiene la obligación. Quizá ese debe ser el lema con el que la UD Las Palmas afronta en su castillo del Estadio de Gran Canaria el penúltimo de los encuentros como local. Y tiene la obligación y la responsabilidad de defender el tesoro que ha ido labrando durante toda la temporada y que está en sus manos a cinco encuentros para la conclusión.
La ilusión de pelear por el ascenso debe ser la más poderosa razón que active a los conjuntos que este domingo se miden y que la temporada pasada también estuvieron frente a frente en la Primera División. Pero la trayectoria de ambos es un claro de la dureza de esta Segunda División: Las Palmas está donde le puede corresponder ahora; el Valladolid, alejado de la gloria y pendiente de salvar el mobiliario de su campaña.
La de 2025-26 es la campaña más cara en la zona alta de la clasificación de cuantas se han disputado con la actual fórmula. Nos referimos a la necesidad mayor de puntos -en relación a los otros ejercicios- para encontrar la frontera de la promoción.














