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Rayco García, el arquitecto del renacer blanquiazul

|Rayco García (CD TENERIFE).
Rayco García (CD TENERIFE).
Rayco García (CD TENERIFE).

Redacción Deporpress | Rayco García, el arquitecto del renacer blanquiazul. En el fútbol moderno, pocas historias explican mejor el poder de la convicción y la gestión que la protagonizada por Rayco García al frente del CD Tenerife. El empresario tinerfeño, convertido en máximo accionista de la entidad a finales de 2025, ha sido el gran impulsor de un proyecto que consigue el ansiado regreso al fútbol profesional durante el primer intento.

La llegada de Rayco García al control accionarial del club no fue fruto de la casualidad, sino de una estrategia sostenida en el tiempo. Desde sus primeras inversiones en el capital social, el dirigente natural de Santa Úrsula fue ganando peso en la estructura hasta culminar su ascenso definitivo en la Junta General de Accionistas de diciembre de 2025, donde superó las 170.000 acciones y se convirtió en el principal accionista del club. Un movimiento que no solo supuso un cambio de nombres, sino un auténtico golpe de timón en la historia reciente del Tenerife.

Con el club inmerso en una etapa de incertidumbre institucional y deportiva, debido a la mala gestión del anterior grupo liderado por José Miguel Garrido, la figura de García emergió como la de un líder decidido a devolver la estabilidad y la ambición a la entidad. Su entrada en el núcleo de poder vino acompañada de una reconfiguración del consejo de administración y de una apuesta clara por profesionalizar todas las áreas del club, desde la dirección deportiva hasta la gestión económica, con el regreso de una leyenda querida por todo el tinerfeñismo: Felipe Miñambres, primero como director general y luego como presidente del representativo.

Pero si algo ha definido el mandato de Rayco García ha sido su implicación directa en el proyecto. Lejos de ejercer un papel meramente representativo, el máximo accionista ha estado presente en cada decisión clave, apoyando al equipo en momentos decisivos y facilitando las herramientas necesarias para construir una plantilla competitiva, bajo la delegación en Manu Guill como director deportivo y con Álvaro Cervera como impulsor desde la parcela técnica.

Ese trabajo silencioso ha encontrado su reflejo en el césped. El CD Tenerife ha protagonizado una campaña sobresaliente en Primera RFEF, liderando con solvencia su grupo y acercándose jornada a jornada a un ascenso que ya es una realidad.

Más allá de los números, el verdadero mérito del proyecto radica en haber devuelto la ilusión a una afición que había vivido años de desencanto. El Heliodoro Rodríguez López ha vuelto a ser un fortín, y el sentimiento de pertenencia ha resurgido en torno a un equipo que representa los valores históricos del club. En ese proceso, la figura de Rayco García ha sido determinante, no solo como inversor, sino como catalizador de un nuevo modelo de club.

Su perfil, a caballo entre el mundo empresarial y el deportivo, le ha permitido entender las necesidades de una entidad que exigía tanto rigor económico como sensibilidad futbolística. Esa dualidad ha sido, probablemente, una de las claves del éxito, unido a su intrínseco tinerfeñismo.

Ahora, con el cuño puesto al ascenso a Segunda División, el nombre de Rayco García queda ligado de forma indisoluble a uno de los capítulos más esperanzadores de la historia reciente del CD Tenerife. Su apuesta ha encontrado recompensa en forma de resultados, estabilidad y, sobre todo, futuro.

El Tenerife regresa al lugar que le corresponde. Y lo hace con un proyecto sólido, una afición entregada y un líder en los despachos que ha sabido transformar una situación crítica en una historia de éxito. La del renacer blanquiazul. La de Rayco García.

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