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La ley del ex evita la heroicidad del líder

Gastón Valles (CD TENERIFE).

Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El Tenerife tuvo que conformarse con un punto ante el Real Avilés Industrial (2-2), con 90 minutos que tuvieron de todo: goles (legales y anulados), expulsiones y, por ende, polémica incluida. Los blanquiazules tuvieron que sobrevivir una hora en inferioridad numérica, después de una discutida roja a Fabricio. Pero se sobrepuso a los contratiempos hasta que un ex evitó el premio gordo.

Álvaro Cervera apostó por lo que le ha venido funcionando, con un solo cambio: la entrada de Alassan por Noel. El Tenerife se hizo pronto dueño del balón, pero le costó romper la telaraña del Real Avilés Industrial.

Los asturianos tuvieron varias acciones de peligro a través de un mismo plan: rápidas transiciones ante las pérdidas del Tenerife. En una de esas, un inoportuno resbalón de José León dejó una autopista libre a Santamaría, que se plantó mano a mano contra Dani Martín, gigante en el uno contra uno para sacar una mano más propia del balonmano que del fútbol (9’).

El arquero salvaba una vez más al Tenerife. La réplica a la más clara del primer acto vino en un centro raso de César al que Gallego no llegaba por pocos centímetros. El ‘18’ tuvo la más clara cerca del ecuador (20’), en un remate que escupía el poste.  

Los insulares fueron inclinando el campo a su favor, arrinconando cada vez más al Real Avilés en su área. Pero estaba fallando ese último pase que pusiera en verdaderos aprietos a Álvaro Fernández.

Cuando el encuentro se acercaba al descanso, la polémica hizo acto de presencia en el Heliodoro. Un centro de César al área era rematado por Gastón en un salto de altos vuelos, con paradón incluido de Álvaro Fernández. El rechace era recogido por Fabricio, que se tiró con todo a por el remate y daba con su bota a un defensor asturiano que se lanzaba abajo para evitar el gol del brasileño. El esférico acababa dentro, pero tuvo que revisarse.

¿La decisión final? Una vez decretaba revisión en el monitor, Pol Arenas concedía gol en el primer cabezazo de Gastón, cuyo veredicto era que el balón traspasaba la línea en un gol fantasma con una imagen que suscitaba muchas dudas por la lejanía en el tiro de cámara. Una alegría que venía acompañada de un varapalo inesperado: Fabricio era expulsado con roja directa por golpear al jugador del Real Avilés, en su intento de darle a la pelota, a pesar de que dicha jugada sucediera a posteriori. Sin tiempo para más, el partido se iba al descanso.

La reanudación venía con cambios. Cervera movía la pizarra para reestructurar al líder ante la inferioridad numérica: Noel López entraba para ocupar el vacío dejado por Fabricio, mientras que Gastón pasaba de goleador a sacrificado por las circunstancias. Así, el Tenerife se arropaba bajo un 4-4-1.

Bajo el nuevo dibujo, el Tenerife apenas tuvo tiempo para situarse. Un centro al segundo palo era rematado por Berto Cayarga hacia el fondo de la red. Con uno menos, el Tenerife se enfrentaba un devenir cuesta arriba.

Con un escenario atípico, el choque entraba en una fase de caos, con mucho ida y vuelta. El Tenerife no renunciaba a mirar hacia la meta contraria pese a las adversidades, teniendo balón y pisando las inmediaciones del área defendida por Álvaro Fernández. Pero el Real Avilés se había encontrado un escenario idílico, con más facilidades para poder correr al espacio y acumular más gente en fase ofensiva.

David estuvo cerca de encontrar premio, con un chut desde la frontal que se iba por encima del larguero. Los asturianos lanzaron réplica, salvando César un duelo ante Cayarga antes de que definiera ante Dani Martín. El arquero volvía a ser salvador después, con una mano prodigiosa para evitar un balón que se iba dentro.

Para desgracia del espectáculo, Pol Arenas quiso ser el gran protagonista de la noche de fútbol en el Heliodoro. Aitor Sanz se fabricaba un golazo, con recorte en el área y definición con la zurda para llevar el delirio a las gradas (67’), pero lo anulaba por una supuesta falta previa de Gallego. Después de verlo en la pantalla, mantuvo su decisión.

No dio su brazo a torcer un Tenerife que se había reactivado, fruto del enfado, e impulsado por el fervor de miles aficionados que habían encendido al equipo por las polémicas decisiones arbitrales.

Una cuestión de fe, de querer creérselo, que surtió el efecto deseado. Porque Aitor Sanz se disfrabaza de Modric, con un balón al exterior al área que recogía Gallego y era derribado en el área. Esta vez sí, el árbitro lo pitaba. El propio ‘18’ asumía la responsabilidad, engañando a Álvaro Fernández para llevar el extásis al Heliodoro (76’).

Con la ventaja, el Tenerife no se limitó a guardar la ropa, sino que continuó percutiendo en búsqueda de la portería contraria. Sumó aproximaciones, mientras que el Real Avilés se defendía para llegar vivo hasta el final.

Pero como suele ser habitual en el fútbol, la ley del ex tiende a cumplirse. Natalio entraba al Heliodoro una década después entre una sonora pitada. Unos minutos después, culminaba un contragolpe ante un líder demasiado arriba, dejando espacios atrás que fueron aprovechas por el exblanquiazul para sacarse de la chistera un golazo por la escuadra (89’), imposible para la estirada de Dani Martín. El templo blanquiazul se quedaba helado.

Con diez de tiempo extra, el Tenerife lo intentó hasta el final, sin renunciar a la portería contraria. Y la tuvo clarísima: caramelo de Dani Fernández al segundo palo y David, libre de marca y con todo a favor, no lograba dirigirla entre los tres palos. Los dos puntos se evaporaban definitivamente.

Un reparto de puntos que no empaña la actitud ni aptitud del representativo. Porque compitió por primera vez en inferioridad numérica y mereció llevarse el máximo botín. Diez de ventaja, a la espera de lo que haga el Celta Fortuna. Próxima parada: el Lugo en el Heliodoro.

FICHA TÉCNICA

CD Tenerife (2): Dani Martín; César, León, Landázuri, David; Aitor Sanz (Ulloa, 87’), Juanjo, Fabricio, Alassan Dani Fernández, 61’); Gastón (Noel López, 45’) y Gallego (De Miguel, 87).

Entrenador: Álvaro Cervera.

Real Avilés Industrial (2): Álvaro Fernández; Adri Gómez, Babin, Grigore, Osky; Christian Rivera, Gete (Bari, 78’), Berto Cayarga, Luis Alcalde (Javi Cueto, 59’); Álvaro Santamaría y Raúl Rubio (Natalio, 84’).

Entrenador: Dani Vidal.

Goles: 1-0, Gastón de cabeza a centro lateral de César (40’); 1-1, Berto Cayarga de cabeza en el segundo palo (47’). 2-1, Gallego de penalti (76’); 2-2, Natalio resuelve con un tiro directo a la escuadra (87’).

Árbitro: Pol Arenas, asistido desde las bandas por Guillem Battle y Pedro Javier López. Cuarto árbitro: Víctor Álvarez. Oficial informador: Alexander González. Amonestó en los locales a Aitor Sanz; y en los visitantes a Adri Gómez, Gete y Christian Rivera. Expulsó al local Fabricio con roja directa.

Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigesimosexta jornada del grupo I en Primera RFEF, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 10.515 espectadores. El Tenerife vistió con su indumentaria habitual: pantalón y medias blancas, con pantalón azul. El Real Avilés lució camiseta y medias azules, con pantalón amarillo. Antes del inicio del partido, Álvaro Cervera recibió una camiseta conmemorativo por sus 162 partidos al frente, como técnico con más encuentros dirigidos en la historia centenaria blanquiazul.

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