
Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | A centrarse en lo que toca. Ya advertía Álvaro Cervera en la rueda de prensa previa al partido que, lógicamente, el objetivo único de esta temporada es el regreso al fútbol profesional; el ascenso a la Liga Hypermotion.
También matizaba el entrenador que no se iba a tirar la eliminatoria por la borda, a pesar de presentar un once casi completamente nuevo, y solo casi porque no tenía más efectivos en defensa. Y a fe que no lo ha hecho el Tenerife. Hasta el final, ante un rival de superior categoría (también con bajas y rotaciones), los blanquiazules lo intentaron. Y mereció el equipo incluso irse en ventaja al descanso, si hubiera materializado alguna de las buenas oportunidades para marcar que tuvo.
Perdonó y, en la segunda parte y con un Granada cada vez más parecido al que compite en Liga, terminó por hacerse con el partido pero solo en una acción a balón parado. La derrota duele, porque me queda la sensación de que, con un poco, muy poco más, hubiera venido al Heliodoro un equipo de Primera División en la siguiente ronda.
Nos sirvió al menos para ver que Jeremy Jorge está mejor, César consolidado, Balde cada vez más entonado con el equipo, Juanjo despertando de su pájara; e incluso Calavera aprovechando al menos la nueva oportunidad de Cervera. Pero, lo escrito, ahora toca lamerse las heridas, cambiar el chip, y centrarse en lo más importante.















