
Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Los Reyes traen más carbón al Tenerife. Una mejoría insuficiente para desinflar cualquier hilo de esperanza. La primera final del año en el Heliodoro, perdida. Los blanquiazules fueron de más a menos, repitiendo errores ante un Levante mucho más completo que terminó humillando al representativo en el Heliodoro (0-3).
De más a menos fue un Tenerife durante los primeros 45 minutos, en la carta de presentación liguera de Álvaro Cervera. El plan de partido arrancó con un equipo intenso, atento a la activación tras pérdida para generar problemas en la salida del balón del Levante, que mandaba en posesión pero que tuvo problemas para romper en estático.
El pulso táctico Cervera-Calero se impuso sobre el verde del Heliodoro, sin apenas ocasiones en la primera media hora. Solo un disparo de Pablo Martínez que se marchaba alto y un centro chut de Luismi por encima de la portería contabilizaron las escasas aproximaciones con finalización durante los primeros quince minutos de juego.
El Tenerife estaba mostrándose más solvente en defensa de lo que tiene acostumbrado, pero arriba daba muestras de sus carencias para inquietar al rival. La más clara vino en un balón largo que ganó Ángel al espacio para irse en carrera, pero donde terminó estando más lento en el sprint que sus dos defensores, perdiendo toda la ventaja para sacar un disparo limpio (22’). Posteriormente, Waldo se sacó un buen derechazo que repelieron los guantes del meta levantinista (29’).
Chispazos muy breves de un Tenerife carente de calidad y automatismos para meter mano a un aspirante al playoff. De hecho, los insulares se fueron desajustando con el paso de los minutos, por lo que el Levante empezó a oler sangre.
Fue un último cuarto de hora de pura supervivencia. Primero, Alves se dejaba ganar la espalda por Brugué, pero corregía a tiempo para evitar que definiera mano a mano (29’). El siguiente aviso vino en forma de gol, cuando Andrés García ganaba la partida a Waldo para poner un caramelo que el ‘comandante’ Morales alojaba en la red. Esta vez, el VAR sí salvaba al Tenerife, salvado por un ‘offside’ de milímetros (33’).
El carrusel granota continuó con Brugué, quien volvió a tirar una diagonal para ganar el duelo a José León con suma facilidad, pero Badía se hacía gigante en el mano a mano para evitar el desastre (34’). El Tenerife había perdido su sitio y pedía a gritos el descanso, agradeciendo que Orellana Cid hiciera sonar el silbato con el 0-0 como principal estímulo para reajustar de cara a los segundos 45 minutos.
Movió ficha Cervera, sacrificando la doble punta, entrando Cantero por Waldo y Teto en detrimento de Ángel. El nuevo sistema apenas tuvo tiempo de aclimatarse, pues el Levante cogió al Tenerife en un contragolpe, donde el exblanquiazul Iván Romero se fue en velocidad y le regaló el tanto a Morales, que se terminó lesionando en dicha jugada (49’).
La reacción blanquiazul fue positiva, pero negados de cara a portería. Primero, en un centro lateral rematado por Cantero que era escupido por el palo (51’). Y acto seguido, un ‘gol fantasma’ en el Heliodoro, donde el efecto óptico provocó que la grada cantara un disparo de Diarra que se paseaba por el lateral de la red.
Para complicar aún más la tarea, Luismi Cruz era expulsado por una dura entrada sobre un jugador del Levante, que tras la revisión en el VAR pasó de amarilla a roja directa. Con 35 minutos por delante, el Tenerife se pegaba otro tiro a sí mismo.
Con todo perdido, Cervera practicaba el último acto de fe. Sin opciones para correr, quitaba del campo a Gallego para buscar velocidad con Marlos, así como profundidad por la banda con un lateral natural como Medrano, en lugar del reconvertido Alves.
Con la losa de la expulsión y el bajón anímico por el resultado, el Tenerife terminó siendo noqueado antes de tiempo. Y lo hizo autolesionándose, poniendo la alfombra roja a los de Calero. En un saque de esquina granota, la indecisión e incredulidad se hizo gigante en el área chica, donde la defensa dejó pasar la pelota y Edgar Badía se encontraba con un esférico que despejaba hacia el lado equivocado. El segundo llegaba para dejar KO a los insulares.
El debut de Fabio –quinto y último cambio- con la elástica tinerfeñista se convirtió en una mera anécdota. Totalmente superados, Pablo Martínez pudo poner la sentencia, pero cruzaba en exceso. Andrés García puso el tercero para ganarse los aplausos de una afición frustrada y enfadada ante la decimotercera desgracia de la presente campaña (84’). Para mayor desgracia, el Tenerife se quedaba con nueve en el verde por una desafortunada lesión de Teto.
La indignación se hacía protagonista en los cerca de 12.000 aficionados, quienes gritaban su dolor contra un club maltratado. “¡Este escudo se respeta!”. No quiso hacer más leña del árbol caído un Levante que bajó revoluciones.
Un resultado que deja tocado y hundido cualquier signo de reacción a las primeras de cambio, y con un ambiente cargado de pesimismo e indignación, a cuatro días de un nuevo partido en el Heliodoro. 39 puntos en 22 partidos. Una misión cada vez más imposible.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (0): Edgar Badía; Mellot, Gayá, León, Rubén Alves (Medrano, 59’); Bodiger (Fabio, 72’), Diarra, Luismi y Waldo (Teto, 45’); Ángel (Cantero, 45’) y Gallego (Marlos, 59’).
Entrenador: Álvaro Cervera.
Levante UD (3): Andrés Fernández; Andrés García (Óscar Clemente, 89′), Dela, Elgezabal, Pampín; Oriol Rey, Pablo Martínez (Xavi Grande, 89′), Kochorashvili; Brugué (Carlos Álvarez, 74’), Morales (Sergio Lozano, 52’) e Iván Romero (Carlos Espí, 74’).
Entrenador: Julián Calero.
Goles: 0-1, Morales define a placer un contragolpe tras servicio de Iván Romero (48’); 0-2, Edgar Badía en propia puerta tras un saque de esquina (72’); 0-3, Andrés García define con un golpeo al palo largo (85’).
Árbitro: Manuel Jesús Orellana Cid (Comité andaluz), asistido desde las bandas por Ramos Cinos y Sarmiento Millet. Cuarto árbitro: Juncal Moreira. VAR: Gálvez Rascón. Amonestó en los locales a Luismi; y en los visitantes al técnico, Julián Calero, así como a los jugadores: Oriol Rey.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la decimocuarta jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 11.904 espectadores.















