
Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | El balón parado apea el Tenerife. El representativo pone punto y final a su aventura en la Copa del Rey, después de caer contra Osasuna (1-2) en dieciseisavos de final, en una esperanzadora carta de presentación bajo las órdenes de Álvaro Cervera, pero donde los errores a balón parado (otra vez) terminaron pasando una enorme factura.
El Tenerife salió con mucha voluntad, con ganas de agradar en el reencuentro ante su público y en el inicio de Cervera, pero demostrando una vez más que tiene mucho trabajo por delante, especialmente en su falta de solidez en las áreas.
El representativo ejerció una presión tras pérdida, más intensos y buscando los centros laterales, percutiendo especialmente por la derecha. Pero se vino abajo pronto, otra vez penalizado por el balón parado, en un saque de esquina mal defendido que Herrando introdujo en la red (6’).
El Osasuna fue creciendo a través de su mayor calidad individual, además de la tranquilidad que le otorgó el gol. Los navarros siguieron empujando hacia adelante frente a un Tenerife que se desarbolaba cuando tenía que recular. Badía evitó el segundo en el ecuador, después de un testarazo de Budimir (20’).
De nuevo, el balón parado traería problemas para la zaga blanquiazul. Un disparo arriba dentro del área sería el preludio del segundo, que llegaría en otro saque de esquina –esta vez en el banderín contrario-, donde José León se encontraba con el balón dentro del área y terminaba despejando para el lado equivocado (25’).
Buscó insistir un Tenerife en fase de construcción, incapaz de hacer cosquillas a los de Vicente Moreno, que jugaba sin complejos en el Heliodoro. En otro mal balance defensivo, el Osasuna salió con calidad al contragolpe, pero el acierto de Budimir era anulado por fuera de juego (33’).
El Tenerife apenas había creado problemas sobre la meta de Aitor Fernández, debido a su falta de claridad cuando pisaba zona de tres cuartos. Pero en una jugada aislada, Osasuna se confiaba en la salida, que aprovechaba José León para resarcirse: robar, avanzar y disparar sin oposición en la frontal del área, en un balón que tocaba lo Boyomo para dejar al meta de los navarros haciendo la estatua (44’). Un gol que daba alas al equipo y vida a la grada, que se marchaba al asueto cantando el “¡sí, se puede!”.
Comenzó con ímpetu el Tenerife a vuelta de vestuarios, con Cervera moviendo ficha cambiando las alas: Marlos y Alassan entraban en detrimento de Cantero-Waldo. Precisamente, el colombiano conectó con Gallego para dirigirse directo hacia Aitor Fernández, evitando el mano a mano Boyomo con una clara falta que conllevó amarilla. En dicha jugada, Sergio González estuvo a punto de colocarla en la misma escuadra (48’).
El Tenerife había mejorado sus prestaciones, en un partido que estaba abierto e igualado frente a un Osasuna que buscaba jugar con su mínima ventaja. Los blanquiazules seguían ganando en confianza y Sergio protagonizó una nueva ocasión, en un cabezazo que atrapó Aitor Fernández (59’). La respuesta visitante fue inmediata, otra vez en un saque de esquina que sacó Badía en la línea de gol (61’).
Con menos de media hora por delante, el Tenerife pasaba a jugar con dos delanteros con la entrada de Ángel, sacrificando a Aarón Martín en el centro del campo (63’), por lo que Teto retrasaba sus pasos para ayudar a Bodiger en sala de máquinas; el canterano tinerfeño, que completó un gran partido, dejó su lugar a quince del final a Diarra.
Los blanquiazules habían llegado vivos a la fase decisiva del choque, con más presencia ofensiva que un Osasuna que no había buscado con insistencia la sentencia, sino que priorizaba el orden para evitar sobresaltos.
Pero no tuvo cuerda para mucho más un Tenerife que volvió a demostrar su déficit físico, con las fuerzas demasiado justas para inquietar a Osasuna en el último cuarto de hora. Hasta aquí, llegó la aventura copera 24/25. Toda la atención pasa a centrarse en tratar de obrar el milagro en Liga, empezando por este martes ante el Levante.
2P:
CD Tenerife (1): Edgar Badía; David, Sergio, León, Medrano (Rubén Alves, 74’); Bodiger, Aarón (Ángel, 63’), Cantero (Marlos, 45’), Waldo (Alassan, 45’), Teto (Diarra, 74’); y Gallego.
Entrenador: Álvaro Cervera.
CA Osasuna (2): Aitor Fernández; Areso (Iker Muñoz, 78’), Boyomo, Herrando, Abel Bretones; Lucas Torró, Moncayola (Juan Cruz, 90’), Rubén Peña (Nacho Vidal, 65’), Rubén García, Aimar Oroz; y Budimir (Raúl García, 90’).
Entrenador: Vicente Moreno.
Goles: 0-1, Herrando de cabeza tras saque de esquina (6’); 0-2, José León en propia puerta en un nuevo córner (25’); 1-2, José León dispara desde fuera del área, tocando en Boyomo para desviar la trayectoria al fondo de la red (44’).
Árbitro: Juan Martínez Munuera (Comité alicantino), asistido desde las bandas por Diego Barbero Sevilla y Miguel Martínez Munuera. Cuarto árbitro: Alexandre Alemán Pérez. Amonestó en los locales a Marlos, Ángel, Bodiger y Alassan; y en los visitantes a Moncayola, Boyomo y Budimir.
Incidencias: Encuentro correspondiente a los dieciseisavos de final de la Copa del Rey, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 16.602 espectadores. El Tenerife lució camiseta y medias blancas, con pantalón azul. El Osasuna, completamente de rojo.















