
Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Remontada para creer en lo imposible. El Tenerife elige creer hasta que las matemáticas le digan lo contrario, en otro gran partido de los pupilos de Cervera en el Heliodoro Rodríguez López, ante otro aspirante al ascenso como el Granada (2-1). Los insulares fueron mejores en líneas generales y se repusieron al gol de Lucas Boyé, tirando de orgullo en el segundo acto para remontarlo mediante Bodiger y Luismi Cruz.
Cervera apostó por diez de los once hombres de inicio que ganaron al Cádiz. Ángel fue la única novedad, en detrimento de Maikel Mesa, en un recambio de tinerfeños donde el ariete fue titular dos meses después.
El Tenerife empezó frío, sin encontrar el sitio deseado en el verde frente a un Granada que monopolizaba el balón. No obstante, la primera jugada de peligro fue protagonizada por los blanquiazules, en una buena conexión entre Diarra y Luismi Cruz que el andaluz no pudo dirigir entre los tres palos (2’). La réplica del Granada vino antes del cuarto de hora, en un potente chut de Manu Trigueros que despejaba Badía en una gran acción de reflejos (9’).
Las tornas fueron cambio con el avance del cronómetro. El representativo adelantó líneas, especialmente en su doblete pivote, a la vez que fue mordiendo a los nazaríes con una presión más ajustada. Así, el Tenerife fue creciendo y, por ende, llegando más y mejor a los palos defendidos por Mariño.
La mejoría tinerfeña coincidía con un estadio que coreaba el “¡Cervera, quédate!”. De inmediato, Mellot se encontró con los puños de Mariño en un disparo dentro del área tras un gran contragolpe colectivo (17’). Una de las más claras estuvo en las botas de Bodiger, en un desajuste de los andaluces dentro del área, cazando el galo un balón muerto que no mandó a la cazuela por poco, puesto que se fue acariciando la madera (18’).
Justo cuando el Tenerife vivía su mejor momento en el campo, llegó un aviso del Granada, dentro de una jugada aislada que finalizó Rebbach con un disparo imparable que se colaba tras tocar el palo. Por fortuna, fue anulado porque el esférico salió en el transcurso de dicha jugada (25’).
Sin embargo, fue un preludio de lo que vendría. Dicha acción pareció dar alas a un Granada que volvió a creer, mientras que al Tenerife le entraron las dudas. Los granadinistas reequilibraron la contienda, a pesar de que Waldo puso a prueba a Mariño con un tiro raseado (26’).
El punto de inflexión llegaría en el 35’, debido a que Mellot llegaba pasado de revoluciones, derribando a un rival dentro del área que terminaba en el máximo castigo: penalti. Lucas Boyé confirmó el castigo, a pesar de que Badía le adivinó sus intenciones (35’).
Los de Cervera intentaron la igualada antes del descanso, pero con más corazón que cabeza. A los insulares les estaba costando más poner en aprietos a Mariño, pero a pesar de todo, Bodiger pudo igualarlo en un testarazo que escupió el larguero (40’). La fortuna, de nuevo esquiva con el Tenerife, que se iba abajo al descanso.
Salió frío el Tenerife de la caseta, circunstancia que estuvo cerca de aprovechar el Granada para poner tierra de por medio. Primero, en una rápida transición y, posteriormente, en un balón muerto en el área que Stoichkov mandó arriba (47’).
Pese a todo, los insulares sobrevivieron para encontrar un merecido premio en el cómputo global. Una jugada que se originó por la derecha y terminó Bodiger con un potente disparo, tan fuerte que Manu Lama no pudo desviarlo hacia otro lado que no fuese portería (53’), haciendo cumplir la ley del ex.
El partido volvía a empezar, con media hora por delante. El encuentro entró en una fase de idas y venidas, con dos equipos a los que solo les valía la victoria. El Granada pudo volver a herir al Tenerife, pero Gonzalo Villar erró en el mano a mano con Badía (58’) por centímetros. Instantes antes, Cervera había movido el banquillo, dando entrada a Gallego por Ángel. A posteriori, el portero blanquiazul volvía a ser protagonista, salvando otro mano a mano contra Lucas Boyé (65’).
Todo se puso a favor en cuestión de minutos. Luismi Cruz robó en tres cuartos, filtró un pase a Diarra, que fue derribado por Manu Lama. En primera instancia, el colegiado pitó penalti. Sin embargo y tras revisión, quedó en falta pero el central del conjunto andaluz vio cómo su amarilla se convertía en roja. No pudo salir mejor la jugada, puesto que Luismi Cruz mandó a guardar la falta directa para desatar la locura en el Heliodoro, que cantaba al unísono el “¡sí, se puede!”.
La locura en el Heliodoro pudo ser mayor, si a renglón seguido Cantero no se hubiera encontrado con la oposición de un defensor cuando se preparaba para fusilar a Diego Mariño.
Los isleños supieron conservar esta vez la ventaja para amorrar tres puntos más y firmar su tercera victoria consecutiva en la isla. Alcanza los 28 puntos y se pone a nueve de la permanencia, a falta de lo que haga el Zaragoza y Eldense. Siguiente objetivo: Gijón.Pese a que la historia quita cualquier argumento a la épica del Tenerife, los de Cervera eligen creer en una quimera. Y si no lo consiguen, tienen un objetivo claro: caer de pie y con la cabeza erguida.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife (2): Edgar Badía; Mellot, Landázuri, Sergio González, David; Bodiger (Fabio, 88’), Aitor Sanz, Luismi Cruz (Aarón, 88’), Diarra (Marlos, 88’), Waldo (Cantero, 75’); y Ángel (Gallego, 54’).
Entrenador: Álvaro Cervera.
Granada CF (1): Diego Mariño; Rubén Sánchez (Borja Bastón, 82’), Miguel Rubio, Manu Lama, Carlos Neva; Gonzalo Villar (Juanma, 82’), Sergio Ruiz, Manu Trigueros (Tsitaishvili, 64’), Abde Rebbach (Loïc Williams, 76’), Stoichkov (Ricard, 76’); y Lucas Boyé.
Entrenador: Fran Escribá.
Goles: 0-1, Lucas Boyé de penalti (35’); 1-1, Bodiger en un potente disparo dentro del área y Manu Lama no puede evitar la trayectoria hacia portería (54’); 2-1, Luismi Cruz de falta directa (78’).
Árbitro: Miguel González Díaz (Comité asturiano), asistido desde las bandas por Daniel Novoa Hernández y Ricardo Landrove Lago. Cuarto árbitro: Alexandre Alemán Pérez. VAR: Aitor Gorostegui Fernández-Ortega (Comité vasco).
Incidencias: Encuentro correspondiente a la 33ª jornada de LaLiga Hypermotion, disputado en el Heliodoro Rodríguez López ante 11.975 espectadores. El Tenerife vistió con camiseta y medias blancas, así como pantalón azul. El Granada lució camiseta rojiblanca, pantalón y medias rojas. Amonestó en los visitantes a Manu Trigueros, Sergio Ruiz, Carlos Neva y Loïc Williams. Expulsó a Manu Lama con roja directa en los visitantes.















