
Redacción Deporpress | Los 23 meses de Mauro Pérez en el Tenerife. El representativo blanquiazul continúa con su proyecto de reestructuración en la dirección deportiva, cuya máxima figura queda vacante después del anuncio del fin de ciclo del tinerfeño Mauro Pérez, que pone punto y final a una etapa que ha durado cerca de dos años. Un periplo en el que se han cerrado 23 fichajes, 4 entrenadores y 16 salidas -sin contar las cesiones-.
Temporada 23/24
El Tenerife completó doble dígito de altas durante dicha campaña, entre las ventanas de verano (9) y de invierno (2). Para dirigir la nave, Asier Garitano era el elegido tras la salida de Luis Miguel Ramis.
El verano se abrió con el regreso del hijo pródigo: Ángel Rodríguez. El delantero iniciaba el carrusel de fichajes con un movimiento que marcaba el ‘proyecto de tinerfeñización’ de Mauro Pérez.
Al delantero, se unieron en propiedad: José Amo, Tomeu Nadal, Medrano, Álvaro Romero, Bodiger y Loïc Williams –un fichaje para el filial pero cuyo rendimiento inmediato propició su ascenso-, así como las cesiones de Roberto López (Real Sociedad) y Luismi Cruz (Sevilla). Por otro lado, pusieron fin a su aventura en la isla: Shashoua, Larrea y José Ángel.
En el mercado de invierno, se incorporaron: Yanis Rahmani y Álvaro Jiménez, ambos en calidad de cedidos, con un rendimiento discreto.
Temporada 24/25
Una de las etapas más negras en la historia del Tenerife arrancó con otra decena de refuerzos en la ventana estival. Por Maikel Mesa (500.000€) y Luismi Cruz (300.000€) se pagaron traspasos.
Recalaron en libertad: Cantero, Marlos, Rubén Alves, Adrián Guerrero, Juande, Diarra, Gayá, Salvi Carrasco (todos, en propiedad); y Yanis Senhadji como único cedido. Finalizaron su ciclo en la isla: Loïc Williams (600.000€ del Granada), Corredera (500.000€ del Khimki), Soriano, Elady, Buñuel, Rubén Díez, Javi Díaz, Dani Selma y Pablo Hernández.
El Tenerife completó una operación antes de la apertura oficial del mercado invernal, con la llegada de Edgar Badía. Ya con Mauro Pérez y sin Juan Guerrero, enero únicamente trajo a Fabio y Landázuri. Y se marcharon: Álvaro Romero, Gayá, Tomeu Nadal y la venta de Aarón Martín (1,2M€).
Por otro lado, la inestabilidad en los banquillos ha sido una de las señales de un Tenerife que ha ido muriendo lentamente desde el principio. Desde la arriesgada y fallida apuesta de Óscar Cano, pasando por una reacción tímida y posterior caída con Pepe Mel –a quien se llegó a renovar con el equipo en descenso para terminar despidiéndolo-.














