
Redacción Deporpress | El entrenador del Tenerife responde a la presión del milagro. Álvaro Cervera puso en valor este viernes al grupo humano que tiene en el vestuario. «Siempre hay uno o dos que te complican la vida, pero aquí no hay ninguno. Si he llegado a pensar que podíamos conseguirlo, es por ellos, ya que muchos desertan en esta situación, pero aquí no ha habido nada de eso». Asimismo, agregó que «el ambiente en la calle es de que se puede, pero miras los números y agüita».
Manejar la presión.- “Es complicado porque el ambiente en la calle es de que se puede, pero te pones a hacer los números y… agüita. Es difícil, pero trato de llevarlo en el día a día”.
Celebración del gol de Waldo.- “He visto la imagen. Es emocionante. Cuando llegué no sabía qué vestuario iba a encontrarme. Si llegué a pensar que podríamos conseguirlo era por ese vestuario, ya que muchos desertan, pero aquí no ha habido nada de eso. Si lo conseguimos es porque ellos van. El preparador físico me dice que los pare cuando entrenamos porque si no van a reventar. En un vestuario, siempre hay dos o tres que te complican la vida, pero aquí no hay ninguno”.
Seguir un año más con Aitor Sanz.- “Tengo una historia con él de lejos. Vino en mi primera etapa y hablé con él en aquella época para su fichaje. No es que tengamos una amistad, pero sí mucho respeto. A veces en un club me preguntan si renovamos a alguien y yo no lo veo, pero para mí es una persona que merece la pena estar en cualquier club. Si encima está bien pues no queda ningún tipo de dudas”.














