
Redacción Deporpress | Rayco García se ha empeñado en crear el mayor proyecto ilusionante posible en el Tenerife. Y eso le ha llevado semanas de sigilo, discreción y muchas críticas. Pero cuadrar su idea lo requería. En su mente tenía dos cosas claras: renovar a Cervera y comenzar a cerrar la dirección deportiva de cara a la próxima temporada. Pero por encima de eso y desde que supo que quería vivir bajo la esfera del fútbol, ha tenido un sueño: contar a su lado con aquel futbolista leonés que tantas tardes de gloria hizo vibrar al tinerfeñismo con sus goles: Felipe Miñambres.
Ese sueño lo ha cumplido. Ese a quien tanto admiró Rayco cuando lo conoció como futbolista pero también después como profesional en los clubes donde ha trabajado con éxito en sus proyectos. Su insistencia y haber tenido detalles como ser el primero en llamarlo para preocuparse por él tras su salida del Levante han sido también determinantes. La llegada de Felipe supone mucho más que una simple incorporación: es contar con una de las leyendas más importantes del club. Quien volvió loca a toda una isla con un golazo casi desde el centro del campo ante el Olympiacos. Quien llevara la bandera de la isla en el Mundial de 1994, en Estados Unidos.
La renovación de Álvaro Cervera es el ejemplo claro de que el máximo accionista ha escuchado a la afición y que no ha dudado desde hace semanas en cerrar el acuerdo. Acertó cuando lo trajo en navidad y acierta ahora dándole la oportunidad de seguir sin tener en cuenta la categoría donde nos encontremos.
A veces las cosas llevan sus tiempos, sus silencios. No es fácil aislarse de todo y seguir trabajando. Es lo duro de trabajar en el mundo de la pelota. Pero este es el camino que, generalmente, lleva a la consecución de los objetivos. Este ha sido un paso acertado y decidido. Rayco García ha cumplido su sueño y también el de toda una isla. Démosle tiempo ahora para que el proyecto tome el mejor camino posible.














