
Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | ¡Gracias, Álvaro, gracias, Roberto! Por fin cayó la última barrera que quedaba por derribar. La de ganar fuera de casa. Y encima el CD Tenerife lo ha conseguido en Gijón, su estadio ‘fetiche’ y con la segunda remontada seguida. Pase lo que pase, se consiga o no la permanencia, ¡Gracias!
Personalmente y OJALÁ ME EQUIVOQUE, creo que no lo vamos a lograr, no nos va a dar tiempo. No por las sensaciones desde que Cervera cogiera al equipo, que para mí estaría luchando por el playoff, sino porque el legado de los dos entrenadores anteriores no ha podido ser peor lastre. En Gijón, hoy, en defensa de cuatro, jugaron tres laterales derechos (César, Mellot y David) y un mediocentro reconvertido a central. Un pivote de 40 tacos que no hay manera de jubilar ¡Vaya números los del Tenerife desde que se recuperó nuestro capitán!
Lo que ha hecho el entrenador es hacer del equipo, un equipo de autor, con su sello. Dos partidos nada más le llevó darse cuenta de lo que le hacía falta. Ya lo avisó en la rueda de prensa justo antes de este partido de hoy. Que la derrota contra el Levante le hizo daño y, a partir de ahí, ha ido aplicando la medicina y arreglando al paciente.
Creer o no creer, tener fe o no… si estuviéramos ahora justo ahora, en la jornada 28 o 30 de la competición, creería a pies juntillas. Pero con lo que queda por delante, sigo sin verlo, y no por la capacidad de este Tenerife, no del anterior. Porque no hay que superar a un rival, al que todos miran, el Zaragoza. Hay que superar a dos…y hoy mismo el Eldense también ha ganado, por lo que habrá pasado una jornada más, quedará una menos, y la diferencia apenas habrá bajado. como el propio Cervera dice, vivamos de alegrías momentáneas. Ahora, Burgos, Burgos, y Burgos















