
Redacción Deporpress | Aitor Sanz: «Vivir un ascenso con este club sería mi retirada ideal». El capitán y buque insignia del CD Tenerife indicó para ‘El Larguero’ en la Cadena Ser que el choque ante el Racing de Ferrol «es el más difícil que he jugado nunca». Sobre lo vivido tras el descenso indicó que «ves a la gente llorar, la ves sufrir y uno se siente responsable». Acerca de la afición chicharrera sacó pecho y expresó que «valen más que para estar en Primera RFEF o en Segunda División, se merecen que su equipo esté en Primera». Finalmente, habló con Manu Carreño sobre su continuidad en la entidad blanquiazul, a lo que apuntó que «tengo que darle una vuelta, porque ha sido un año durísimo».
Un momento complicado.- «A pesar de que se veía venir, y de que se estaba complicando mucho la situación, cuando llega es un palo. Ves a la gente llorar, la ves sufrir y uno se siente responsable, la verdad es que es un mal momento».
Salir al campo sin ganas.- «Llevo ya bastantes partidos jugados, pero este es el más difícil que he jugado nunca. Al final, a pesar de haberse consumado el descenso tienes que intentar dar una buena imagen, porque representas a un club centenario, porque la gente ha pagado la entrada, a pesar del descenso, para ir al estadio, y tienes que encontrar la motivación de alguna manera. Es difícil porque todo ese trabajo que has hecho durante toda la temporada se te ha venido abajo, y es muy duro».
El comportamiento de la afición ante el descenso.- «En otros clubes, cuando se han visto descensos la gente te pita, te insulta, expresan su sentimiento de rabia en ese momento, pero es que a nosotros nos han animado, han estado ahí hasta el último momento, y nos han dado las gracias por luchar. Cuando ves a la gente así te sientes más responsable aún, y aún más orgulloso de pertenecer a esta entidad».
La afición.- «El potencial que tienen los clubes, su verdadero valor está en su gente. La gente del Tenerife ha demostrado que vale mucho. Valen más que para estar en Primera RFEF o en Segunda División, se merecen que su equipo esté en Primera».
La aprobación en el fichaje de Cervera.- «A mi se consultó en su momento, era un entrenador que conocía y que sabía que nos podía sacar de esta situación. Él ha hecho todo lo posible, y ha sido mucho, porque el equipo cuando llegó el míster estaba anímicamente muerto. Ha sido capaz de dar la vuelta a la situación y de enganchar a la gente con el equipo. No hemos sido capaces de salvar la categoría, pero si que hemos lavado la imagen del equipo, y lo más importante de cara al futuro, hemos recuperado esa comunión con la gente.»
¿Continuidad o retirada?.- «Tengo que darle una vuelta, porque ha sido un año durísimo. Lo he pasado muy mal, primero con la lesión, y todo lo que ha pasado, sobre todo al inicio de la temporada, ha sido muy duro para mi. Encima no podía ayudar a los compañeros desde dentro, lo intentaba desde fuera, pero hasta donde se puede. De cara a futuro se abre una ventana de esperanza, porque ha gente que ha llegado está haciendo las cosas bien».
Muchos mensajes sobre su continuidad en las últimas horas.- «Me han llegado muchos mensajes de ánimo y de apoyo, y lo agradezco un montón. Al final, uno intenta trabajar para la gente, y todos eso mensajes me llenan de orgullo y me animan. Más que nada, mi duda está en si puedo ser competente o no. Quiero mucho a este club, y vivir un ascenso con este club sería mi retirada ideal, pero quiero ayudar y no ser un lastre».
Las dudas de cuando dejarlo.- «Cuando uno es futbolista y va llegando su etapa final, le entran dudas de cual será su rendimiento a largo plazo. Uno nunca está seguro, le daremos una vuelta».
La inestabilidad institucional desde dentro.- «Esa inestabilidad ha sido clave en el descenso, pero no solo en un club de fútbol, en cualquier empresa cuando lo de arriba tiembla un poquito llega hasta los cimientos. Desde el inicio de la temporada ya se estaba cuestionando la llegada del entrenador, los fichajes generaban dudas, luego, el cambio de accionistas, otro presidente nuevo, así es complicado. Nos gustaría que las cosas fueran de otra manera, pero hemos pasado de una situación de que sentíamos vergüenza de las cosas que estaban pasando dentro a estar orgullosos de la gente, el club y de los que estamos ahí».














