
Alejandro Rodríguez (La Laguna) | La isla parece que está en pie de guerra con los árbitros. Si las decisiones en contra del CD Tenerife se pueden tachar de polémicas, en el Santiago Martín no andan más ‘contentos’ con los colegiados. En este día del trabajador en España, La Laguna Tenerife y Unicaja se vieron las caras y el partido no decepcionó. Tras una primera mitad de mucho nivel (y tres técnicas para los locales), los malagueños tuvieron más puntería que su rival después del descanso y se llevaron la victoria por 78-91. Asegurar la ventaja de campo tendrá que esperar.
No pudo arrancar mejor el duelo para los intereses del CB Canarias, con un triple de David Krämer en la primera posesión. Si ambos equipos encontraron canastas en la zona, un parcial de 0-7 obligó a Txus Vidorreta a pedir tiempo muerto. La línea exterior de Unicaja maniató a los manejadores canaristas, una situación que enfadó mucho al banquillo local.
Protestando la permisividad arbitral en dichas defensas, la primera técnica hizo cabrear al Santiago Martín (11-15). La Laguna Tenerife reaccionó de la mano de Bruno Fitipaldo y Jaime Fernández, no solo igualando el partido, sino tomando la ventaja con el 19-13. Con un intercambio de triples al final, el cuadro local acabó los diez minutos iniciales por delante (24-23).
Unicaja regresó a pista con el mismo acierto desde la línea de tres puntos, pero no eran los únicos encendidos. También lo estaban tanto la afición como los jugadores aurinegros, y con ello llegó la segunda técnica, esta a Marcelinho Huertas. Los visitantes aumentaron la renta hasta los seis puntos y, cuando el Canarias amenazó con volver a igualar (35-38), los colegiados le pitaron la tercera técnica a los locales, a Txus Vidorreta.
La Laguna Tenerife empató a 41 acertando en los tiros libres antes de un final de mitad de gran nivel. Acciones positivas y de mucho mérito para los dos equipos que concluyeron con un triple de Kendrick Perry sobre la bocina. 46-51 al descanso tras 20 minutos de puro baloncesto. Shermadini, máximo anotador con 14 puntos.
El paso por vestuarios no calmó ni a los protagonistas ni a la parroquia aurinegra, que siguió protestando con cada decisión arbitral. El ambiente no descentró a los cajistas, un equipo que bombardea a sus rivales desde la larga distancia. Así consiguieron una ventaja de ocho puntos con el 48-56.
Los laguneros aguantaron el tirón de los malagueños y evitaron su marcha en el marcador, esperando agazapados su momento de dar el golpe (54-61). Sin embargo, a la remontada le faltó un pequeño detalle, acierto. Los triples no entraban para los canaristas, mientras que sí lo hacían para un Perry que dio una exhibición en los últimos minutos del cuarto. Con ello, Unicaja mandaba 65-74 a falta del cuarto periodo.
Ante el acierto andaluz, lo que mantuvo con vida a los aurinegros fue su capacidad se sumar en ataque. Cuando la bombilla se apagó y los balones no entraron, el Unicaja estiró su renta hasta los trece tantos (68-81). El Canarias no dio por perdido el encuentro, aunque la suerte le fue esquiva.
Con 78-85 en el luminoso a falta de menos de tres minutos, los de Vidorreta no encontraron esa canasta que hubiese puesto nervioso a Unicaja. Es más, La Laguna Tenerife fue incapaz de volver a sumar y el partido acabó 78-91. Derrota ante un rival ¿directo? que impide al conjunto insular asegurar, todavía, la ventaja de campo en playoffs.














