Skip to main content Scroll Top

35 años de un testarazo histórico

Eduardo Ramos
Eduardo Ramos, en Riazor (CD TENERIFE).
Eduardo Ramos, en Riazor (CD TENERIFE).

Redacción Deporpress | 35 años de un testarazo histórico. El 10 de junio de 1990, el CD Tenerife se quitó un peso de encima en Riazor. Un inapelable cabezazo de Eduardo Ramos (13’) fue ventaja suficiente para que el representativo mantuviera la categoría, dentro de la promoción por evitar el descenso frente al Deportivo, que opositaba a la élite desde Segunda.

Aquel gol cobra un valor incalculable en la historia del Tenerife. Primero, porque consiguió la permanencia en Primera en su primer año en la élite tras el ascenso en el curso anterior. Y segundo, porque le permitió poner la primera piedra en la construcción de unos cimientos que derivaron en la época dorada blanquiazul, saboreando las mieles europeas y convirtiéndose en un club respetado, con una década consecutiva sin bajarse de las altas esferas deportivas.

No fue empresa fácil. La eliminatoria, a ida y vuelta, se complicó sobremanera con el 0-0 cosechado en el encuentro de ida en el Heliodoro (0-0). La Coruña se convirtió en una olla a presión contra el Tenerife, que se jugaba su supervivencia en la élite en territorio enemigo.

Eduardo Ramos silenció a los más de 27.000 aficionados presentes en el graderío. Bajos las instrucciones técnicas de Xavier Azkagorta, el Tenerife salió aquel día al verde con: Belza, Ferrer, Hierro, Francis, Luis Delgado, Toño, Isidro, Víctor, Eduardo, Rommel y Quique Estebaranz. Se quedaron en el banquillo ilustres como Guina o Felipe Miñambres.

El tempranero gol cogió por sorpresa a un Deportivo que tuvo el dominio, pero que cayó en la precipitación a la hora de buscar el empate. El Tenerife puso a prueba sus nervios de acero, en un ejercicio de resistencia con final feliz, puesto que además ha sido la única ocasión en la que el club consiguió garantizar su permanencia en Primera tras ascender.

Entradas relacionadas